sábado, 2 de febrero de 2019

PREVÉN FIASCO DE DONALD TRUMP EN VENEZUELA


Por Manuel E. Yepe 

A fines de noviembre, el presidente Donald Trump anunció que Washington ha retirado su reconocimiento a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y se lo ha dado al jefe de la Asamblea Nacional en desacato, José Guaido. De esa forma, Estados Unidos apoyará abiertamente el cambio de régimen en Caracas, lo que ha sido hace tiempo un caro anhelo de los neocons y puede convertirse en una pesadilla para Trump.

¿Por qué actúa así el Presidente estadounidense?, se pregunta en su blog Ronald "Ron" Paul, politólogo de la Universidad de Georgia, miembro del Partido Republicano y ex representante a la Cámara en el Congreso de Estados Unidos, quien ha captado el mayor registro de votos conservadores para un representante en el Congreso desde 1937.

Ha sido llamado el "padrino intelectual" del Tea Party.  Ha conseguido notoriedad por sus posiciones libertarias en muchos temas políticos, chocando a menudo con los dirigentes de los partidos republicano y demócrata. Paul se ha postulado tres veces para la Presidencia de los Estados Unidos, en 1988 como candidato del Partido Libertario y en 2008 y 2012 como republicano.

“Según el Departamento de Estado yanqui, la Administración actuará así para ayudar a hacer cumplir la Constitución venezolana. ¡Ni que estuvieran tan ansiosos por hacer cumplir su propia Constitución!”, ironizó Ron Paul el 29 de enero en su blog.

Es cáustico que Trump, un presidente que ha pasado los primeros dos años en el cargo luchando contra las acusaciones de que un país extranjero se inmiscuyó en las elecciones de EEUU, no sólo se entrometa en unas elecciones extranjeras, sino que también se arrogue el derecho de nombrar al presidente de un país extranjero ¿Cómo reaccionaríamos si los chinos y los rusos decidieran que el presidente Trump no está defendiendo la Constitución de Estados Unidos y reconocieran a Nancy Pelosi como presidenta de Estados Unidos?, se pregunta Paul.

Incluso aquellos que quisieran ver un cambio de gobierno en Venezuela deberían rechazar cualquier noción de que el cambio debe ser "ayudado" por Estados Unidos. Según informes de prensa, el vicepresidente Mike Pence estaba tan involucrado en asuntos internos venezolanos que en realidad instó a Guaido a que se nombrara a sí mismo presidente y prometió el apoyo de Estados Unidos. Esto no sólo es una tontería, sino que es muy peligroso. Una guerra civil venezolana resultaría en muerte masiva y aún más miseria económica.

El cambio de régimen ha sido durante mucho tiempo la política de EEUU para Venezuela. Estados Unidos ha estado llevando a cabo una guerra económica prácticamente desde que el predecesor de Maduro, Hugo Chávez, fue elegido por primera vez en 1998. El objetivo de las sanciones de Estados Unidos y otras medidas contra Venezuela y otros países en la mira de Washington es hacer la vida tan miserable para el ciudadano medio que se levante y derrote a sus líderes. Pero, por supuesto, una vez que lo hagan, deben reemplazar a esos líderes con alguien aprobado por Washington.

Recuerden –escribe Paul- después de la "Primavera Árabe" en Egipto, cuando el pueblo se levantó y derrocó a su líder, pero luego eligió al candidato "equivocado". El ejército se mudó y depuso al presidente electo y lo reemplazó con uno aprobado por Washington. El entonces Secretario de Estado John Kerry llamó a eso "restaurar la democracia".

Es tragicómico –dice Ron Paul- que Trump haya nombrado al criminal convicto Elliot Abrams como su persona clave para "restaurar la democracia" en Venezuela. Abrams desempeñó un papel clave en el asunto Irán-Contra y llegó a ser uno de los principales artífices de la desastrosa invasión estadounidense de Irak en 2003. Su papel en la promoción de la horrible violencia en América Latina en la década de 1980 debería descalificarlo para volver a ocupar cargos públicos.

En lugar de este golpe de estado, una mejor política nuestra para relacionarnos con Venezuela en los últimos 20 años habría sido una de compromiso y  comercio. Si realmente creemos en la superioridad de un sistema de libre mercado, también debemos creer que sólo podemos predicar con el ejemplo, no forzando nuestro sistema en otros, subraya Paul.

Hace sólo cuatro meses, el Presidente Trump dijo en la ONU que respetaba "el derecho de toda nación a practicar sus propias costumbres, creencias y tradiciones. Estados Unidos no puede decir a otros cómo vivir, trabajar o adorar. A cambio,  sólo debíamos pedir respeto para nuestra soberanía”.

Lamentablemente, parece que se trataba de meras palabras vacías.

Sabemos por lo ocurrido en Irak, Libia, Siria, etc. que esto no terminará bien para Trump… ni para los Estados Unidos. ¡Debemos dejar en paz a Venezuela!  Concluye Ron Paul a quien nadie puede acusar de ser defensor del socialismo.

La Habana, Enero 31 de 2019

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

Putin: Rusia suspende su participación en el tratado INF como respuesta a la retirada de EE.UU.


RT  -   2 feb 2019 12:58 GMT

"Nuestra respuesta será equivalente" a la salida del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio por parte de Washington, ha indicado el presidente ruso.

El presidente ruso, Vladímir Putin, en la reunión con los jefes de Defensa y Exteriores, Serguéi Lavrov y Serguéi Shoigú. Sputnik

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha aseverado este sábado que en respuesta a la retirada de EE.UU. del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF, por sus siglas en inglés) Moscú también suspende sus obligaciones en el marco del acuerdo.

"Procederemos de la siguiente manera: nuestra respuesta será equivalente. Los socios estadounidenses han anunciado que suspenden su participación en el tratado, y nosotros la suspendemos", ha indicado el líder ruso.

Además, Putin ha indicado que todas las propuestas de Moscú para salvar el tratado INF "siguen sobre la mesa". "Las puertas para las negociaciones están abiertas", ha subrayado Putin durante la reunión con el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, y el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov. "Al mismo tiempo, les pido a ambos Ministerios que no inicien ninguna negociación sobre este tema", ha añadido.

"Vamos a esperar hasta que nuestros socios estén listos para llevar a cabo un diálogo igualitario e informativo con nosotros sobre este tema tan importante, tanto para nosotros como para nuestros socios y para todo el mundo", ha declarado.
EE.UU. desmantela el sistema de seguridad internacional

En este sentido, el jefe de Estado ruso ha subrayado que EE.UU. siempre está buscando pretextos para desmantelar el sistema de seguridad establecido y no apoyan las iniciativas rusas en esta área.

"Nosotros durante muchos años, repetidamente hemos planteado el tema de llevar a cabo negociaciones sustantivas sobre los temas de desarme, y en casi todos sus aspectos", ha recordado.

"Y en los últimos años hemos estado viendo que nuestras iniciativas no cuentan con el apoyo de los socios. Por el contrario, se buscan diversos pretextos para desmantelar un sistema de seguridad internacional ya establecido", ha hecho hincapié el presidente.

Rusia no será arrastrada a una carrera de armamentos 

En respuesta a la declaración de este viernes del presidente de EE.UU., Donald Trump, de que Washington tras su salida del tratado INF desarrollará "opciones de respuesta militar" para "negarle a Rusia cualquier ventaja", el mandatario ruso ha declarado que Moscú no va a participar en una carrera de armamentos.

"Quiero llamar su atención sobre el hecho de que no debemos ser arrastrados a una carrera de armamentos costosa para nosotros", ha señalado.

En este sentido, el presidente le ha preguntado al ministro de Defensa si Rusia podría implementar medidas de respuesta a la retirada de EE.UU. del tratado INF en el marco de las asignaciones presupuestarias disponibles para el Ministerio de Defensa para el 2019 y años subsiguientes.

"En los próximos días, propondremos un ajuste del presupuesto para 2019, que nos permitirá […] realizar esta tarea" sin aumentar el presupuesto previsto para este año, ha asegurado Shoigú.

Al mismo tiempo, el mandatario ruso ha aseverado que Moscú está "al tanto de los planes de algunos países de desplegar armas en el espacio". "Quiero saber cómo se anulará esta posible amenaza", se ha dirigido el presidente al ministro de Defensa.

En este sentido Putin ha explicado que quiere ver en persona "cómo se desarrolla el proceso de la puesta en servicio de combate de nuestros nuevos complejos militares" en referencia al misil hipersónico Kinzhal, el arma láser Peresvet (que ya ha recibido el Ejército), el misil hipersónico Avangard (cuyas pruebas finales se han completado y ha empezado la etapa de producción en serie), así como del misil balístico intercontinental pesado Sarmat y el dron de propulsión atómica Poseidón.

EE.UU. comenzó a violar el tratado INF desde 1999

A pesar de que EE.UU. ha utilizado como pretexto para abandonar el tratado INF la supuesta violación por parte de Moscú de sus normas, Washington ha estado violando las disposiciones de este acuerdo —que entró en vigor en 1988— desde el año 1999, ha comunicado a Putin el ministro de Asuntos Exteriores, Seguéi Lavrov.

"Según nuestros datos, Estados Unidos comenzó a violar este acuerdo de duración indeterminada desde 1999, cuando empezó a realizar las pruebas de los vehículos aéreos no tripulados de combate, que coinciden en sus características con los misiles de crucero con base en tierra prohibidos por el tratado", ha revelado Lavrov.

Posteriormente, EE.UU. comenzó a usar misiles señuelos y misiles señuelos balísticos para efectuar las pruebas de su sistema de defensa antiaérea, y a partir del 2014 Washington comenzó a desplegar en Europa los sistemas de lanzamiento para sus áreas de posición de defensa antimisiles: los lanzadores Mk 41, que son perfectamente capaces, sin ningún tipo de modificación, de lanzar misiles de percusión de medio alcance Tomahawk, ha señalado el ministro.

"Esto es una violación directa del tratado", ha subrayado Lavrov. "A día a hoy, esos sistemas de lanzamiento ya han sido desplegados en Rumania y se están preparando para desplegarlos en Polonia, así como en Japón", ha revelado.

El ministro también se ha mostrado preocupado por el hecho de que hace un año la Revisión de la Defensa de Misiles de EE.UU. estableció como objetivo fabricar municiones nucleares de bajo rendimiento, "que a buen seguro planea utilizar también en los misiles de mediano alcance". "Y hace poco se anunció que esta disposición de la doctrina nuclear ya se está poniendo en práctica: ha comenzado la producción de dichos misiles", ha lamentado Lavrov.

En octubre del año pasado, Washington anunció oficialmente que se retiraría del tratado INF. Moscú ha tratado de "hacer todo lo posible para salvar este acuerdo, teniendo en cuenta la importancia que tiene para mantener la estabilidad estratégica tanto en Europa como en el mundo en general".

"Y la última vez que estos intentos se llevaron a cabo fue el 15 de enero, cuando, finalmente, a petición nuestra, los estadounidenses acordaron celebrar consultas correspondientes en Ginebra", ha recordado Lavrov. Los diplomáticos rusos, en coordinación con el Ministerio de Defensa, propusieron "unas medidas de transparencia sin precedentes que van mucho más allá de nuestras obligaciones en el marco de este tratado para convencer a la parte estadounidense de que no estamos violando este documento crucial".

"Estos intentos, estas propuestas, fueron torpedeadas por los estadounidenses y, en calidad de respuesta ellos nos dieron una vez más un ultimátum, que, por supuesto, no podemos aceptar, ya que contradice la letra y el espíritu del propio tratado", ha concluido Lavrov.

Desde el 2 de febrero, EE.UU. suspende sus obligaciones en el marco del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF, por sus siglas en inglés) y comienza el proceso de retirada de este acuerdo, que se completará en 6 meses, "a menos que Rusia vuelva a cumplir con sus normas y destruya todos los misiles, lanzadores y equipos asociados que lo están violando", reza el comunicado del presidente de EE.UU., Donald Trump, que fue divulgado este 1 de febrero.

PRESERVAR LA UNIDAD DE VENEZUELA


Jorge Gómez Barata

Aprovechando la falta de unanimidad y la polarización política creadas en Venezuela por la constante y virulenta actividad opositora, la hostilidad imperialista, especialmente la guerra económica, los errores en la conducción del proceso y, los ejercicios electorales, al no haber podido liquidar la Revolución Bolivariana, Estados Unidos apuesta por dividir aún más a la sociedad venezolana y eventualmente al país. Para tan ignominioso proyecto cuentan con la insensatez de una oposición capaz de sacrificar la patria y la nación.    

El más reciente capítulo de esa estrategia es perfectamente cínico porque al evadir la situación real intenta presentar el fenómeno como un conflicto de legitimidades y conspira para establecer una dualidad de poderes: Asamblea Nacional frente a Asamblea Constituyente y Guaidó contra Maduro. En lugar de revolución y contrarrevolución y pueblo contra oligarquía, se ofrece la imagen de una confrontación de poder contra poder.

El entuerto enfrenta a dos órganos legislativos y a dos presidentes de la república. La Asamblea Nacional (en desacato), aunque carece de recursos para imponer sus acuerdos, da por destituido a Maduro, mientras la Asamblea Constituyente, el gobierno, el poder judicial y las fuerzas armadas no reconocen a Guaidó, aunque tampoco pueden impedir su proyección mediática que de alguna manera socava el poder real.

Para concretar el ejercicio, la Asamblea Nacional (en desacato) designó a Juan Guaidó como presidente y Estados Unidos se encargó de dotarlo de apoyo internacional y de dinero. Para consumarse, a la maniobra le falta un territorio en el cual constituir estructuras paralelas. De hecho, el presidente nonato ha comenzado a designar embajadores y en cualquier momento, puede avanzar en el establecimiento de armazones eventuales, entre otras cortes de justicia y mandos militares.

En su perversidad táctica, el plan estadounidense, en lugar de confrontar a los mandos militares los camela. No les pide que protagonicen un golpe de estado ni que asalten el poder, sino que se abstengan, expresen dudas o se declaren leales a la Asamblea Nacional (en desacato) o al “presidente” nombrado por ella. 

En la periferia del entuerto figuran el poder mediático, mayoritariamente opositor y la economía, cuya rama estatal el gobierno se esfuerza en hacer funcionar, mientras el sector privado, predominante en muchas áreas, entre ellas el comercio, el transporte y otras, sabotea la gestión gubernamental y suma descontento.

Capítulo aparte es PDVSA, columna vertebral de la economía y las finanzas venezolanas que n considerable medida dependen de Estados Unidos a quien vende 500. 000 barriles de petróleo diarios y donde opera CITGO, empresa venezolana que cuenta con tres refinerías, 48 terminales y más de 6.000 estaciones de distribución, valorada en unos 10.000 millones de dólares y que ha sido virtualmente intervenida por Estados Unidos y sus lucros puestos a disposición del llamado “presidente encargado”.   

La estrategia divisionista aplicada por Estados Unidos recuerda que en 1861 once estados del sur se separaron de la Unión, desencadenándose una Guerra Civil que en cuatro años costó casi un millón de muertos y ocasionó la ruina de la economía del sur, dejando cicatrices abiertas todavía.

Los tiempos, las razones y las personalidades involucradas son otros, pero la peligrosidad de la aventura estadounidense es análoga, puede provocar una guerra civil y repetir la tragedia colombiana. Los capítulos decisivos de esa historia están por escribirse. Ojalá prevalezcan la sensatez, el sentido de responsabilidad histórica, se preserven los genuinos intereses nacionales y el pueblo sea escuchado. Allá nos vemos.

La Habana, 31 de enero de 2019

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

EE.UU. impone fecha límite a la compra de petróleo venezolano desde otros países


RT   -   2 feb 2019 06:10 GMT

La medida, no obstante, no impide el comercio legal del crudo con PDVSA a través de canales no estadounidenses.

Un petrolero anclado en el lago Maracaibo en Venezuela, el 29 de enero de 2019. Isaac Urrutia / Reuters

El Departamento del Tesoro de EE.UU. ha fijado los plazos dentro de los que los ciudadanos estadounidenses y las empresas extranjeras pueden seguir comerciando con la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sin verse expuestos a las potenciales sanciones del país norteamericano.

De acuerdo con una nota del Tesoro, los ciudadanos estadounidenses tienen permitido realizar cualquier compra de petróleo y sus derivados a PDVSA hasta el 28 de abril; después de esa fecha tendrán prohibido llevar a cabo tales transacciones sin una licencia especial.

Las compañías no estadounidenses tienen hasta esa misma fecha para dejar de adquirir esos recursos venezolanos a través del sistema financiero de EE.UU. o de agentes de ese país, mientras que los empleados y contratistas estadounidenses que operen en esas empresas fuera del país norteamericano y de Venezuela podrán realizar "ciertas transacciones de mantenimiento o de repliegue" hasta el 29 de marzo.

Todo esto, no obstante, con la condición ya vigente de que los pagos efectuados serán dirigidos a un fideicomiso gestionado por el autoproclamado "presidente encargado" de Venezuela, Juan Guaidó, de acuerdo con las sanciones impuestas por Washington este lunes en un intento por poner fin al actual Gobierno constitucional de Nicolás Maduro.

Las medidas restrictivas y coercitivas aplicadas por Washington comprenden el congelamiento de unos 7.000 millones de dólares en activos de esa compañía estatal venezolana, en adición a una pérdida estimada de 11.000 millones de dólares de sus exportaciones durante los próximos años. Venezuela envía cerca de 500.000 barriles por día (bpd) de crudo a EE.UU. de sus exportaciones totales cercanas a los 1,2 millones de bpd.

El ministro venezolano de Petróleo y presidente de PDVSA, Manuel Quevedo, ratificó la voluntad del Gobierno venezolano de mantener la operatividad con las empresas que tienen contratos de suministro, y adelantó una de las primeras medidas para impactar lo "menos posible" el mercado petrolero: "[Cada] barco que salga de un puerto venezolano cargado con nuestro recurso debe ser cancelado antes de dejar el puerto".

Respecto a las preocupaciones sobre cómo realizar los pagos, por las que algunos compradores internacionales se han rehusado a aceptar cargamentos petroleros de Venezuela, un alto ejecutivo del sector consultado por Reuters explica: "Si un proveedor puede [comerciar con PDVSA] sin utilizar el sistema financiero de EE.UU., entonces no está violando nada".