jueves, 28 de febrero de 2019

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 01 DE MARZO DE 2019



En la actualidad salvadoreña que se pretende a través de este medio exponer, hay muchos acontecimientos que dominan las planas mediáticas; pero lo trascendente, quizás, mira hacia lo que ocurrirá a partir del 1 de junio, cuando habrá nuevo presidente, nuevo gobierno, y seguramente nueva manera de hacer política para enfrentar los desafíos del país; pero aún todo es pura expectativa.

Entre los muchos temas por esclarecerse, respecto a la atención que la nueva administración de Nayib Bukele prestará, seguramente uno de los más álgidos e inquietantes está relacionado con la futura política exterior que desempeñará el país.

¿Cuánto será continuidad y cuánto será diferente?, respecto a lo asumido por los dos gobiernos con bandera del Fmln, que en su momento también rasgaron tradiciones y tendencias, sobre todo ideológicas; luego de más de 80 años de gobiernos militares, primero, y civiles de derecha después, marcados todos por el anticomunismo a ultranza.

Se identifica a Bukele como un joven empresario, acuerpado del prestigio de su padre, un intelectual, científico y humanista muy bien recordado; y que en su desempeño de funcionario público como alcalde logró cautivar a muchos por su sensibilidad social, efectividad en sus ejecutorias y, por mucho, por la imagen de hombre progresista; tal es así que fue candidato en dos ocasiones por la bandera del Fmln.

En la búsqueda de su candidatura presidencial, dependió del apoyo de mucha gente, de diversos sectores sociales e ideológicos; y se considera que un buen sector de votante de izquierda sufragó por él. Tal es así, que el movimiento Nuevas Ideas que impulsó, se perfiló como entidad que pretendía vincular a todas las tendencias políticas con el fin de rescatar la situación deplorable del país.

Sin embargo, la mayoría de las figuras que aparecen públicamente representándole como sus emisarios exponen mayoritariamente criterios ideológicos más cercanos a la derecha; por ello, muchas posibles conductas respecto a la política exterior se han supuesto hacia posiciones conservadoras, muy en boga en la actual coyuntura regional, donde las valoraciones y decisiones de muchos países son dominadas por agendas de la ultra derecha, abanderada por el gobierno de Donald Trump y su séquito de gobiernos de misma tendencia que diseminan la correlación en Latinoamérica.

Es bien conocido que la esencial intención de dicha política se basa en la eliminación del adversario, sobre todo si se es de izquierda o progresista; y los hechos están ahí, con los intentos por deponer de cualquier manera y a cualquier costo, los gobiernos que no les son favorables a sus intereses.

De ahí la expectativa por lo que se ha de afrontar en El Salvador a partir de junio, pues aún no se configura lo que realmente sucederá; es decir, si el gobierno de Bukele formaría parte activa de esa corriente, basada en la fuerza por derrocar gobiernos non gratos para el gobierno imperial estadunidense y los incondicionales que hoy predominan en Centro y Sur América; o adoptaría la política de la no intervención en los asuntos internos de otros países, la autodeterminación de los pueblos y la solución de los conflictos de manera pacífica.

Representará esta preocupación gran relevancia para buena parte de los votantes de Bukele, pero también para grandes sectores de la sociedad salvadoreña que aspiran a que el país alcance su desarrollo social y económico en condiciones de paz, aspirando a superar las políticas del pasado que permitan sostener relaciones comerciales y diplomáticas con todos los países de la tierra, amparados en el respeto a la soberanía y dignidad de los pueblos.

Esto último podría ser posible para ser asumido por el futuro mandatario si se consideran válidos sus antecedentes ya citados; pero aún no se conoce qué nivel de influencia tendrían los sectores conservadores y de derecha en su formación de equipo de gobierno; y, sobre todo, no se sabe qué grado de inclinación se plasmará ante la omnipresencia de la política exterior de los Estados Unidos de América en este país centroamericano.

Dicho esto, si se considera la relevancia que todos los gobiernos salvadoreños le han dado a esa dependencia, ya ancestral, hacia dicha potencia; también apuntalada por los casi 3 millones de compatriotas que mayoritariamente viven legal e ilegalmente en esa nación, y de cuyas remesas depende más del 18 % del PIB nacional.

Por ello, y muchas razones más, la incógnita no es menor ni insignificante; lo que podría valer es que el candidato Bukele muchas veces abogó por romper con las políticas del pasado, puestas en práctica por aquellos mismos a quienes se les impidió volver a gobernar, y que seguramente romperían relaciones diplomáticas con la República Popular de China para abrazar de nuevo a Taiwán; dicho solo para ejemplificar. Por lo tanto, el panorama no es claro aún.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, desde la provincia de Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Cumbre sin acuerdo: Kim propuso a Trump desnuclearización a cambio del cese de sanciones, pero EE.UU. "no pudo aceptarlo"


RT  -   28 feb 2019 14:53 GMT

"Hemos pensado que no era muy apropiado firmar algo", ha explicado el presidente de EE.UU., Donald Trump, en referencia a la declaración no suscrita.



El presidente de EE.UU., Donald Trump, en el marco de una rueda de prensa después de las negociaciones con el líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, ha anunciado que EE.UU. ha decidido no firmar una declaración conjunta con Corea del Norte, documento que recogería los resultados de la segunda cumbre entre los dos líderes que se ha finalizado más pronto de lo previsto.

"Hemos pensado que no era muy apropiado firmar algo", ha explicado el mandatario estadounidense en referencia a la declaración no suscrita, al añadir que la parte norcoreana insistía en que "las sanciones se levantaran completamente, pero no podíamos hacer eso". 

"A veces te tienes que marchar. Y esta era una de esas ocasiones", ha agregado Trump.

El presidente de EE.UU. ha explicado que lo ofrecido por el líder norcoreano a cambio de levantar las sanciones no satisface los intereses de Washington. "Kim propuso desmantelar el complejo nuclear de Yongbyon a cambio del levantamiento de nuestras sanciones, pero no podíamos aceptarlo", ha reiterado el mandatario estadounidense. Ha agregado que aunque esta central nuclear es "muy grande" no es "lo suficientemente grande".

"Él quiere desnuclearizar pero solo quiere hacerlo en áreas que son menos importantes que las zonas que queremos", ha explicado Trump.

"Conocemos muy bien el país. Conocemos cada centímetro de este país. Tenemos que conseguir lo que tenemos que conseguir", ha aseverado el mandatario de EE.UU. en referencia a una desnuclearización "completa, verificable e irreversible".

¿Una reunión productiva?

A pesar de no firmar el documento conjunto, el mandatario ha indicado que la reunión con Kim en esta segunda cumbre ha sido "productiva" y que el líder norcoreano le ha prometido no llevar a cabo pruebas de misiles en el futuro. 

Además, ha indicado que el encuentro ha transcurrido en un ambiente "muy amigable". "Nos gustamos uno a otro", ha agregado en referencia al líder norcoreano.

Asimismo, Trump ha asegurado que Estados Unidos podría realizar inspecciones a los sitios nucleares norcoreanos de manera exitosa.

"Podremos hacerlo muy fácilmente. […] Las inspecciones en Corea del Norte se llevarán a cabo si hacemos algo con ellos, tenemos un calendario", ha indicado el presidente. Ha señalado que la parte estadounidense tiene conocimiento de algunos sitios nucleares norcoreanos que "la gente no conoce". "Podríamos hacer inspecciones —pensamos— de una manera muy exitosa", ha concluido Trump.

"Kim no estaba preparado"

En el marco de la misma rueda de prensa, el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha comentado los resultados de reciente reunión de Trump y Kim. Según sus declaraciones, el líder de Corea del Norte se negó a dar más pasos hacia la desnuclearización.

"No logramos algo que finalmente tuviera sentido para Estados Unidos", ha señalado Pompeo. "Le pedimos [a Kim] que hiciera más. No estaba preparado", ha reiterado al añadir que "sigue siendo optimista".

La rueda de prensa del presidente de EE.UU. se ha celebrado dos horas más pronto de lo previsto. Poco antes, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, a través de un comunicado ha anunciado que los líderes no lograron llegar a un acuerdo tras su reunión cara a cara seguida por negociaciones en un formato ampliado con la participación de miembros de delegaciones de ambos países en el hotel Sofitel Legend Metropole en la capital vietnamita, Hanói.

En este sentido, el experto en asuntos del nordeste asiático, Santiago Castillo, ha dicho a RT que a pesar del "fracaso" de la segunda cumbre entre Trump y Kim hay que ser optimistas en lo que se refiere a una posible tercera cumbre bilateral.

Según el analista, ambos líderes necesitan que el proceso —que pusieron en marcha en su primer encuentro en Singapur en junio pasado— dé resultados: el presidente de EE.UU. lo necesita en las vísperas de las presidenciales del 2020 y el líder de Corea del Norte para seguir con el culto a su personalidad y mostrar sus habilidades diplomáticas.

Otra "gran reunión"

Este 27 de febrero, el presidente de EE.UU. calificó de "grande" su encuentro con el mandatario de Corea del Norte, celebrado la misma jornada en la capital vietnamita. Asimismo, Trump añadió que era "un honor" para él reunirse con el líder norcoreano. 

Kim Jong-un, por su parte, calificó aquella conversación con el mandatario estadounidense de "muy interesante". Resaltó que el presidente norteamericano "demostró su coraje" al participar en este encuentro.

El líder de país asiático destacó que EE.UU. y Corea del Norte están superando la desconfianza y los problemas de manera conjunta.

Después de un primer saludo, los líderes se reunieron cara a cara para mantener una conversación, tras lo cual compartieron una cena en el hotel Sofitel Legend Metropole.

Vicepresidente de EE.UU. culpa a Guiadó el fracaso del golpe de Estado en Venezuela


La derrota militar del autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, al no lograr hasta hoy la adhesión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) fue reprochada por el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence

28 de febrero de 2019 09:02:40

El autoproclamado Juan Guaidó, siempre aupado por sus amos imperialistas. En la foto, acompañado del vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence. Foto: 20 minutos

La derrota militar del autoproclamado presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, al no lograr hasta hoy la adhesión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) fue reprochada por el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence.

La autoridad de Washington recriminó al presidente de la Asamblea Nacional (AN) en desacato por los fracasos sostenidos luego de su reconocimiento el pasado 23 de enero, acciones que no han permitido justificar la intervención militar diseñada por la Casa Blanca.

La revelación la realizó este miércoles el portal argentino de noticias La Política Online y citado por Prensa Latina, donde describió que el reclamo tuvo lugar en la reunión del autodenominado Grupo de Lima, el pasado lunes en Bogotá, Colombia.

De acuerdo con el medio, «Pence trazó al presidente encargado Juan Guaidó, un duro diagnóstico de todo lo que estaba fallando en la ofensiva contra el régimen chavista. El mayor reclamo fue por la continuidad de la adhesión de las FANB» al presidente legítimo, Nicolás Maduro.

Guaidó, de acuerdo con el análisis de la plataforma digital, había prometido al gobierno estadounidense que si la mayoría de los líderes mundiales lo reconocían como supuesto presidente de Venezuela, al menos la mitad de los oficiales de la FANB desertaría, hecho que no ocurrió.

Por otra parte, el miembro del partido opositor Voluntad Popular tampoco logró el respaldo del 50 por ciento de los 194 países que conforman la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Otra de las afirmaciones falsas del parlamentario consistió en asegurar que la base social seguidora del sistema socialista liderado por Maduro estaba «desintegrada», una afirmación que tampoco resultó cierta.

En la capital neogranadina el funcionario norteamericano también cuestionó la actitud poco comprometida de los millonarios venezolanos que viven en el exterior. «Se esperaba un aporte más decidido de dinero para financiar el pase de policías, militares y políticos a la esfera de Guaidó. Hasta ahora no ocurrió».

Ante estos hechos, importantes centros de decisión internacional aliados a la presidencia de Donald Trump comenzaron a alertar que la oposición venezolana «podría perder el momento» que supuestamente ganó con la irrupción de Guaidó.

Por su parte, el Gobierno bolivariano declaró como uno de los principales fracasos del miembro de la AN de conjunto con Estados Unidos la imposibilidad de ingresar al país sudamericano el pasado 23 de febrero la supuesta ayuda humanitaria, -como tanto lo anunciaron-, mecanismo empleado para justificar la intervención.

Luego de esa derrota, Guaidó dijo que los acontecimientos de ese día «me obligan a tomar una decisión: plantear a la comunidad internacional de manera formal que debemos tener abiertas todas las opciones para lograr la liberación de esta Patria».

Sin embargo, la propuesta la rechazó el propio Grupo de Lima, que en un comunicado insistió en la permanencia de los ataques contra el Gobierno constitucional y la necesidad de «salir» del jefe de Estado venezolano, solo que «sin uso de la fuerza».