miércoles, 8 de mayo de 2019

Senador estadounidense pide bloqueo naval a Cuba en escalada contra la Isla


Publicado en Cubadebate el 8 mayo 2019

Senador republicano Rick Scott. Foto: Prensa Latina.

El senador republicano Rick Scott se pronunció este miércoles a favor de un bloqueo naval estadounidense a Cuba, con el argumento de hacer cumplir sanciones petroleras, en medio de la creciente agresión de Washington contra la Isla.

El exgobernador del sureño estado de Florida, promotor de medidas contra la nación caribeña, expresó en un comunicado que los castigos impuestos por la administración de Donald Trump para bloquear el flujo de petróleo de Venezuela a Cuba “no están funcionando”.

De ese modo hizo referencia a las sanciones anunciadas en abril contra empresas y embarcaciones del sector petrolero venezolano, entre ellas, algunas dedicadas a llevar crudo a la mayor de las Antillas, cuyo Gobierno calificó de piratería económica.

El Gobierno de Trump afirma que esas y otras medidas, así como las amenazas realizadas por el propio mandatario de un “embargo total y completo” contra la Isla, responden a que el apoyo cubano permite la continuidad en el poder del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Varias figuras de la administración alegan la supuesta presencia de miles de tropas militares de la nación antillana en el territorio sudamericano para justificar la hostilidad contra Cuba y el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Washington hace casi 60 años.

De ese modo, ignoran las continuas declaraciones de las autoridades cubanas de que no existe presencia de tropas en Venezuela, donde la Isla sí tiene miles de colaboradores de la salud y otros sectores, y además desconoce la legitimidad del Gobierno de Maduro, reelegido en mayo de 2018 con el 68 por ciento de los votos.

Según Scott, cortar el suministro de petróleo de la nación sudamericana a Cuba sería la acción más efectiva para poner fin al mandato de Maduro, contra quien el diputado Juan Guaidó, autoproclamado presidente en enero, intentó un golpe de Estado la pasada semana con el respaldo de Washington.

Es claro que Estados Unidos debe considerar el uso de activos navales para bloquear el flujo de petróleo, añadió el legislador republicano, quien dijo respaldar completamente la amenaza de Trump sobre el embargo total.

Scott, quien además ha llamado a una intervención militar en Venezuela, se pronunció así el mismo día en que el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, denunció en Twitter que los planes de Estados Unidos contra la isla caribeña y el pueblo venezolano son perversos y con un marcado carácter injerencista.

A su vez, el director general de Estados Unidos en la cancillería del país caribeño, Carlos Fernández de Cossío, reafirmó la semana pasada a Prensa Latina que Cuba es solidaria con Venezuela.

Lo que la administración Trump pretende es que retiremos al personal médico que presta servicios muy importantes a la población, sobre todo en medio de las difíciles condiciones por las cuales transita ese país bajo las sanciones norteamericanas, manifestó.

(Con información de Prensa Latina)

LAS OPCIONES QUE PONE TRUMP SOBRE LA MESA


Por Manuel E. Yepe

¿Estará el Presidente Trump a punto de invadir Venezuela? Sus asesores siguen diciendo en términos cada vez más enérgicos que “todas las opciones están sobre la mesa” y que la intervención militar estadounidense para restaurar la constitución de Venezuela “puede ser necesaria".

El Secretario de Estado Mike Pompeo, por su parte, argumentó en los programas de noticias del domingo pasado que el Presidente Trump podría lanzar un ataque militar contra Venezuela sin la aprobación del Congreso porque “él tiene toda las autoridad que le confiere  del Artículo II de la Constitución y seguramente cualquier acción que tomemos en Venezuela resultará legal”. El hombre que recién se jactó de sus mentiras, trampas y robos, está dando muchas nuevas pruebas que respaldan esa confesión suya.

Lo cierto es que el presidente no tiene autoridad constitucional para iniciar una guerra con Venezuela o cualquier otro país que no haya atacado o amenazado creíblemente a Estados Unidos, sin la aprobación del Congreso. Es así de simple, afirma Ron Paul, ex congresista republicano por el estado de Texas y candidato en 1988 a Presidente de la nación por el hoy inexistente Partido Libertario.

Es irónico que Pompeo y el resto de los neoconservadores de la Administración Trump, a quienes poco les importa la Constitución  de su propio país, estén dispuestos a atacar a Venezuela “para restaurar su constitución”.

Es llamativo que mientras Washington estuvo paralizado dos años por las desmentidas afirmaciones de que los rusos se habían inmiscuido en las elecciones para elegir a Trump, ¡qué hipócrita resulta que Washington ni siquiera vacile en apoyar la revocación real de unas elecciones en otro país!

Pero sin la autoridad del Congreso, cualquier acción militar de EEUU contra Venezuela sería ilegal y probablemente un delito impugnable.

Por supuesto, los demócratas que hablan de destituir a Trump nunca soñarían con destituirlo por haber iniciado ilegalmente una guerra, porque demócratas y republicanos estadounidenses por igual aman las guerras ilegales de EEUU, afirma Ron Paul.

Desafortunadamente, Washington es tan adicto a la guerra que el presidente Trump probablemente tendría poca dificultad en obtener autorización del Congreso para invadir Venezuela si se molestaran en pedírsela. Al igual que con la desastrosa invasión estadounidense de Irak en 2003, los medios convencionales de comunicación no son más que una ininterrumpida propaganda de guerra.

Según Ron Paul, algunos probables candidatos de los llamados progresistas, como Rachel Anne Maddow, personalidad de la radio, presentadora de televisión, y comentarista progresista estadounidense, están atacando a la Administración Trump, no por su temeraria afición por el uso de la armas en Venezuela, sino por no ser lo suficientemente agresiva.

La verdadera lección es que incluso una guerra “constitucional” contra Venezuela sería una contienda injusta. Sería una guerra de agresión por la que los estadounidenses deberían estar disgustados y avergonzados. Pero los principales medios de comunicación están difundiendo las mismas viejas mentiras a favor de la guerra, en tanto que los medios de comunicación independientes son atacados por campañas de muchos medios sociales que se han asociado con entidades del gobierno de Estados Unidos para decidir cuáles noticias son fake o falsas, y cuáles ciertas.

El más reciente motivo de indignación mostrado por los medios dominantes de información ha sido por algo de lo más sensato que ha hecho el presidente Trump últimamente: la semana pasada estuvo una hora al teléfono con el presidente ruso Vladimir Putin para discutir, entre otras cosas, la peligrosa situación en Venezuela.

Mientras que los asesores neoconservadores del presidente Trump están tratando deliberadamente de posicionarlo para que la guerra resulte la única opción, podemos esperar que el presidente Putin haya podido explicarle que el problema de Venezuela debe ser resuelto por los propios venezolanos. Ciertamente, Estados Unidos, quizás junto con los rusos, podrían ayudar a facilitar las discusiones entre gobierno y oposición como alternativa para el camino neoconservador hacia la guerra, que de seguro terminaría como todas las demás guerras neoconservadoras, con un desastre total.

Los medios de comunicación dominantes estadounidenses están furiosos porque Trump se atrevió a hablar con Putin cuando Rusia y Estados Unidos se enfrentaban de manera cada vez más aguda en torno a la situación en Venezuela.

Demócratas y neoconservadores presionan para que se produzca una confrontación directa en la que pueda ser implicada Rusia. Los republicanos están de acuerdo con ambos en esto.
¿Será que prefieren realmente una guerra termonuclear en torno a Venezuela?, se pregunta el veterano médico y político ultraliberal estadounidense Ronald Ernest “Ron” Paul.

La Habana, 8 de mayo de 2019

Periódico POR ESTO

Embajada de Italia en Venezuela acoge a diputada opositora señalada de "conspiración y traición" por el Supremo


RT  -   8 mayo 2019 14:35 GMT

La Asamblea Nacional Constituyente había aprobado el allanamiento de su inmunidad, por lo que se podía proceder con su detención y posterior enjuiciamiento.

La diputada de la oposición venezolana Mariela Magallanes en la Corte Suprema de Justicia, en Caracas, el 30 de diciembre de 2015. Juan Barreto / AFP

La Embajada italiana en Caracas acogió a la diputada opositora Mariela Magallanes, a quien la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) aprobó el martes allanarle la inmunidad junto a un grupo de parlamentarios, para dar paso a las acciones penales por "conspiración y traición a la patria" en relación al fallido intento de golpe de Estado del pasado 30 de abril. 

El ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional italiano publicó en su página web que Magallanes "ha sido aceptada en la Embajada de Italia en Caracas" y que "garantizará toda la protección y hospitalidad posibles en pleno cumplimiento de los convenios diplomáticos".

Por su parte, el titular de esa cartera, Enzo Moavero Milanesi, manifestó "la más enérgica condena a aquellas decisiones que violan las inmunidades parlamentarias básicas y los principios del estado de derecho".

Moavero calificó la decisión aprobada por mayoría absoluta en la ANC, a solicitud de Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), como "actos represivos que no contribuyen en modo alguno a la búsqueda de una solución democrática y pacífica a la grave situación en Venezuela".

La diputada del partido Causa R está casada con un ciudadano italiano y se encuentra en el proceso para que esa ciudadanía le sea reconocida, informó el portal.

Ocho diputados con desafuero

Hasta ahora son ocho diputados con desafuero pedido por el máximo tribunal venezolano.

El pasado martes el TSJ pidió el allanamiento de la inmunidad parlamentaria de Henry Ramos Allup, Luis Germán Florido, Marianela Magallanes López, José Simón Calzadilla Peraza, Andrés Enrique Delgado Velázquez, Américo De Grazia y Richard José Blanco Delgado, mientras que el viernes anterior le correspondió a Edgar José Zambrano.

A este grupo de parlamentarios se les señala por "la comisión flagrante de los delitos de traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, concierto para delinquir, usurpación de funciones, instigación pública a la desobediencia de las leyes y el odio", según el Supremo. 

Tras la solicitud del TSJ, la ANC aprobó el allanamiento de su inmunidad por lo que se podrá proceder con sus detenciones y posteriores enjuiciamientos.

Según esta decisión, por tratarse de delitos en flagrancia, no se les realizará antejuicio de mérito a este grupo de legisladores, como lo estipulan las leyes en el caso de altos funcionarios.

Los cargos de los que son acusados derivan de su presunta participación en el fallido intento de golpe de Estado dirigido por el parlamentario Juan Guaidó, el pasado 30 de abril, quien sacó de su arresto domiciliario al político opositor Leopoldo López y llamó al levantamiento de las fuerzas armadas.

Se duplican las visitas turísticas de estadounidenses a Cuba pese a las sanciones de EE.UU.


RT  -   7 mayo 2019 02:24 GMT

El ministro de Turismo cubano, Manuel Marrero, resaltó que ese incremento ocurre a pesar de las "campañas difamatorias" contra la isla.

Turistas cruzan una calle en La Habana, Cuba. 16 de julio de 2018. Stringer. / Reuters

Un total de 257.500 estadounidenses viajaron a Cuba durante el primer trimestre del año, lo que coloca a  EE.UU. como el segundo país, después de Canadá, con más turistas en la isla antillana, informó el director del ministerio de Turismo cubano, Michel Bernal. 

Según el funcionario, esa cantidad representa casi el doble de visitantes estadounidenses comparado con el año pasado, a pesar de las "campañas difamatorias contra Cuba", dijo Bernal, quien detalló que los viajeros llegan por cruceros, una modalidad "que continúa en ascenso".

El anuncio del incremento de turistas norteamericanos se produce en momentos en que la Casa Blanca amenaza a La Habana con más sanciones y medidas coercitivas por apoyar al Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro.