jueves, 13 de junio de 2019

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 14 DE JUNIO DE 2019



Continúan en la actualidad salvadoreña las repercusiones por los métodos y formas empleadas por el presidente Nayib Bukele para ejercer su mandato, predominando en el uso de las redes sociales, en especial la plataforma digital twitter, por medio de la cual ha estado enviando órdenes explícitas a los funcionarios de su gabinete.

Tal es así que, en los primeros días de mes, se han conocido un poco más de cincuenta despidos de funcionarios y trabajadores de algunas dependencias del gobierno, que ha identificado como familiares cercamos de altos cargos de la anterior administración, principalmente.

Destacando un poco más de una docena de ellos relacionados al ex presidente Salvador Sánchez Cerén, entre hijos, nietos, y sus cónyuges, entre otros; así como vinculados a ex ministros, presidentes o directores de instituciones públicas y autónomas, a quienes también se les agregan los salarios que habrían estado devengando.

Esta práctica ha sido recibida con entusiasmo por buena parte de la población, que ve en ello la acción de un presidente que actúa abiertamente ante la atención ciudadana, que siempre ha reprochado los actos de corrupción, abusos de poder y actos de nepotismo, practicados impunemente por los gobiernos de este país centroamericano.

Tanta atención ha recibido que, ya sean ciudadanos particulares como medios de comunicación de toda índole, han seguido el aparecimiento de cualquier mensaje del presidente a través de twitter, y en el que cada cual se descubren hechos como los descritos y que, aunque muchos sospechaban, la mayoría de la población eran desconocedora de su magnitud.

En el mismo contexto, otro buen segmento de la población, en especial integrantes de sectores políticos, académicos y mediáticos, han mostrado en principio reconocimiento hacia el presidente por iniciar su mandato combatiendo esa práctica corrupta; pero también rechazando tajantemente el método utilizado por él, calificado por algunos de ellos como deshonroso y contra el estado de derecho.

Quienes se han expresado en contra de esa modalidad de comunicar de inmediato a la población sobre tales hechos, han asegurado que existen formas legales establecidas para materializar una destitución; la que sería ejecutada por los ministros y demás funcionarios responsables en cada cartera de estado; por lo que la acción del presidente no sería más que una maniobra mediática, pero con la que se puede denigrar o deshonrar a la persona señalada.

Por supuesto, el debate está activo entre quienes apoyan y aplauden al presidente, contra los que moderan o discrepan de ellos, sobre todo a través de las mismas redes sociales que son la vía más utilizada para expresarse.

Al margen de esos casos, la población también ha conocido de primera mano algunos de los anuncios del mandatario sobre la reciente recepción de donativos de parte de organizaciones no gubernamentales internacionales, por más de 50 millones de dólares en medicinas, que se incorporarían al sistema de salud pública, últimamente afectado por su deficiencia y las repercusiones para la población.

De igual manera ha concretado acciones inmediatas de atención a necesidades específicas de algunas poblaciones, como ha sido la instalación de un puente en algún lugar que lo ha demandado por años; la construcción o reparación de carreteras, o el anuncio de algún complejo habitacional para alguna comunidad abandonada, entre otras acciones.

De cualquier manera, los salvadoreños se enfrentan a una nueva peculiaridad de ejercicio de gobierno que igual recibe aplausos o rechazos, eso es indudable; solo queda la comprobación de la efectividad o no de lo que se materialice en la satisfacción de las necesidades inmediatas o permanentes, cuando los diferentes sectores de la población podrán establecer la calificación real, a mediano y largo plazo.

Hasta el momento, todos acá, en el Pulgarcito de América, están en modo de espera; pero con más habilidad para medir a todos con la misma vara.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, desde la provincia de Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.