sábado, 22 de junio de 2019

TRUMP POR EL DOMINO COMLETO DEL ESPECTRO


Por Manuel E. Yepe

Estados Unidos se ha comprometido formalmente a dominar el mundo para el 2020. La Directiva Espacial-4 del Presidente Trump, sobre la producción de aviones de combate con armas láser como posibles precursores de las armas espaciales y la posibilidad de que se pongan en órbita ojivas nucleares, hacen avanzar el reloj.

Un interesante y verosímil trabajo de T.J. Coles aparecido en Counterpunch recientemente refiere que en 1997, el restablecido Comando Espacial de EEUU anunció su compromiso con la dominación de todo el espectro para 2020, lo que significa el control militar sobre la tierra, el mar, el aire y el espacio para proteger los intereses e inversiones de Estados Unidos.

Proteger se traduce en garantizar la libertad operativa de las inversiones de EEUU, lo que a su vez significa “de las ganancias corporativas”.

El trabajo periodístico explica que, en el pasado, el Ejército se desplegó en función del los intereses  de los colonos que robaron las tierras a los nativos americanos en el genocida nacimiento de la nación estadounidense.

Un informe de la Universidad Nacional de Defensa reconoce que para el siglo XIX, la Marina había evolucionado para proteger la recién formulada “gran estrategia” de Estados Unidos. Además de la supuesta protección de los ciudadanos y de la constitución, el principio rector era, y sigue siendo, “la protección del territorio estadounidense.... y nuestro bienestar económico”.

Según la Guía Estratégica de Estudios de la Fuerza Aérea, para el siglo XX, la Fuerza Aérea se había establecido, asegurar el suministro de energía y la libertad de acción para proteger intereses vitales, tales como el  comercio. En el siglo XXI, estos pilares de poder fueron reforzados por el Comando Cibernético y la futura Fuerza Espacial.

El uso del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea -las tres dimensiones del poder- significa que Estados Unidos ya está cerca de lograr un “dominio completo del espectro”. El proyecto Costo de la Guerra de la Universidad de Brown documenta la participación militar actual de Estados Unidos en 80 países, o sea, el 40% de las naciones del mundo.

Esto incluye 65 de las llamadas operaciones de entrenamiento antiterrorista y 40 bases militares Según esta medida, el “dominio completo del espectro” está casi a medio camino, aunque deja fuera las bases, programas de entrenamiento y operaciones de Estados Unidos y la OTAN en Estonia, Letonia, Polonia y Ucrania.

A medida que Estados Unidos expande sus operaciones espaciales -la cuarta dimensión de la guerra- se acelera la carrera hacia el “dominio de todo el espectro”. El espacio ha sido militarizado desde hace mucho tiempo en el sentido de que los Estados Unidos utilizan satélites para guiar misiles y aviones. Pero la nueva doctrina trata de convertir el espacio en un arma, por ejemplo, desdibujando los límites entre los aviones militares de gran altitud y el propio espacio. La energía espacial actual será aprovechada por Estados Unidos para garantizar el dominio de la infraestructura de satélites que permite el mundo moderno de Internet, el comercio electrónico, el GPS, las telecomunicaciones, la vigilancia y la lucha contra la guerra.

Desde la década de 1950, las Naciones Unidas han introducido varios tratados para prohibir la militarización y el emplazamiento de armas en el espacio, el más famoso de los cuales es el Tratado sobre el espacio ultraterrestre (1967). Estos tratados tienen por objeto preservar el espacio como un bien común para toda la humanidad. La creación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos es una flagrante violación del espíritu, si no de la letra, de esos tratados.

En décadas más recientes, los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos han rechazado unilateralmente los tratados para reforzar y ampliar los acuerdos existentes sobre el espacio para la paz. En 2002, Estados Unidos se retiró del Tratado de Misiles Antibalísticos (1972), lo que le permitió ampliar sus sistemas de misiles de largo alcance.

En 2008, China y Rusia presentaron a la Conferencia de Desarme de las Naciones Unidas la propuesta de Tratado sobre la prevención del emplazamiento de armas en el espacio ultraterrestre y la amenaza o el uso de la fuerza contra objetos situados en el espacio ultraterrestre.

El "dominio de todo el espectro" no es sólo un peligro para el mundo, sino también para los ciudadanos estadounidenses, que sufrirían las consecuencias si algo sale mal con las complicadas armas espaciales de sus líderes.

Concluye Coles su trabajo de señalando que “los escenarios catastróficos que surgen en relación con éstas y otras áreas del desarrollo presentan la posibilidad de otros impactos no menos calamitosos, incluyendo en última instancia el fin del mundo, o al menos de la humanidad".

La Habana, Junio 21 de 2019.

Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

Comandante iraní: "Incrementaremos nuestra colección de drones estadounidenses si Washington continúa su agresión contra Teherán"


RT  -   22 jun 2019 13:08 GMT

El jefe de la división aeroespacial de la Guardia Revolucionaria de Irán, Amirali Hajizadeh, declaró que dicha colección demuestra que EE.UU. "no quiere respetar el derecho internacional".

Los restos del dron RQ-4 Global Hawk derribado por Irán. Tasnim News Agency/Handout / Reuters

El jefe de la división aeroespacial de la Guardia Revolucionaria de Irán, Amirali Hajizadeh, advirtió a EE.UU. que la nación persa aumentará la "colección de drones estadounidenses" si Washington vuelve a intentar violar el espacio aéreo del país, según informa la agencia IRNA.

"Tenemos una colección de aviones no tripulados estadounidenses, lo que prueba que Estados Unidos violó las fronteras aéreas de Irán, y demuestra que no quiere respetar el derecho internacional", señaló. 

"Si tal agresión se repite, agregaremos otro artículo militar estadounidense a nuestra colección", aseveró Hajizadeh, refiriéndose a los acontecimientos del pasado 19 de junio, cuando Irán derribó un dron militar estadounidense RQ-4 Global Hawk cerca del estrecho de Ormuz.

De acuerdo con Teherán, la aeronave de vigilancia había ingresado a su espacio aéreo en la provincia de Hormozgán al momento de su derribo, pero Washington afirma que en ningún punto de su trayecto el dron salió del espacio aéreo internacional.

Por su parte, el presidente de EE.UU., Donald Trump, sugirió que el incidente pudo haber sido involuntario y obra de alguien "relajado y estúpido", pero afirmó que en el país persa cometieron "un error muy grande" con esta acción.

"10 minutos antes del ataque a Irán lo cancelé"

Este viernes, el inquilino de la Casa Blanca afirmó que quiso atacar a Irán pero canceló la operación 10 minutos antes porque esta produciría víctimas mortales. "Estábamos cargados para tomar represalias la noche pasada contra 3 lugares diferentes cuando pregunté cuántas morirán. 150 personas, señor, fue la respuesta del general. 10 minutos antes del ataque lo cancelé", declaró el mandatario.

Más tarde, Trump declaró en una entrevista que no está buscando una guerra con el país persa y, "si la hay, habrá una destrucción como nunca han visto antes".

ESTRATEGIAS SIN FUTURO


Jorge Gómez Barata

Limitar, cerrar y prohibir en cualquier esfera son malas ideas, en el campo económico forman parte de una receta para el estancamiento y el desastre.

Si Estados Unidos cree que, al estimular el crecimiento del sector privado, aproxima la restauración del capitalismo en Cuba, Donald Trump se ha disparado en un pie. Con sus draconianas medidas está a punto de liquidar a los elementos más prósperos y emprendedores del sector no estatal de la economía cubana que, al calor de los avances de la normalización de las relaciones bilaterales, fomentaron pequeños negocios privados en la Isla.

Tal vez sus adláteres hayan descubierto que el florecimiento del sector privado en Cuba, fomentado por las reformas impulsadas por Raúl Castro, aportó un matiz de color en la grisura de una economía estatal que, sobre todo en el área de los pequeños y medianos negocios, disfrutando de todos los apoyos, bendiciones y subsidios, es incapaz de contribuir a la prosperidad que el país necesita.

Quizás, Bolton, Pompeo y Marcos Rubio, se percataron de lo que ya otros sabían. Los micro negocios, a veces de una sola persona y las pequeñas y medianas empresas, así como las cooperativas que pudieran fomentarse en   los servicios, la industria, la agricultura, la construcción y la producción de materiales, incluso en áreas de alta tecnología electrónica y digital, el diseño industrial y arquitectónico, el sector inmobiliario, los mercados del arte y los espectáculos y otros, no debilitarían el socialismo, sino que lo harían más competitivo.
 
En la medida en que bajo este sistema la gente prospere, prospera el país y su sistema político puede con mayor holgura avanzar en su perfeccionamiento. La creación de riquezas y su redistribución hace más felices a las personas nunca más desdichados. Con más dinero y más bienes, las gentes no son más contestarías sino menos y se ocupan más de disfrutar su prosperidad que en criticar al gobierno que se la proporciona. Se trata de una lógica que por sencilla esta fuera del alcance de burócratas e imperialistas.

La Habana, con sus restaurantes y cafeterías privados, algunos de los figuran en los registros de excelencias de INTERNET, sus viviendas reparadas y embellecidas para la renta, que llegaron a figurar en el inventario de mundial de dos millones de alojamientos de Airbnb (airbed and breakfast), a lo cual, más temprano que tarde, se hubieran sumado los taxis de alto estándar, que se encaminaban a formar parte de las ofertas de UBER (Uber Technologies Inc), era más bella y atractiva.

No hay manera de no extrañar la bahía habanera adornada con elegantes cruceros, que puntalmente desembarcaban miríadas de visitantes que pagaban por ver y fotografiar a la legendaria capital de todos los cubanos y consumían en ella. Antes que algunos conservadores cubanos, los sesudos de Washington descubrieron que tales fenómenos no eran retrocesos sino avances y que, antes de estimular al capitalismo, conferían variedad y hacían más viable el socialismo.

En cualquier caso, Trump no hará otra cosa que poner a prueba la imaginación de los cubanos y la capacidad de sus líderes para encontrar fórmulas. Los restaurantes no cerrarán, ni los autos se oxidarán en los garajes. Los cubanos, estatales y privados, no tiraran la toalla. Ya existe una máxima: Cuando Trump cierra, Cuba abre, cuando allá aprietan, aquí aflojan y cuando ellos regulan, la Isla desregula. Así es esta fase de la batalla. Allá nos vemos.

La Habana, 17 de junio de 2019

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!