lunes, 15 de julio de 2019

LAS PRISAS, LOS LÍMITES Y LOS REVESES


Jorge Gómez Barata

Un artista virtuoso puede esculpir una estatua perfecta, lo que no puede es hacer que hable y camine.

A diferencia de las formaciones sociales preindustriales y del capitalismo, surgidas como parte de los procesos civilizatorios, el socialismo es una construcción cultural, un refinado producto de la cultura política europea, un diseño de las mentes más avanzadas, que en el afán de establecer la justicia social a escala planetaria, reflexionaron acerca de una sociedad ideal, sin explotados ni explotadores, sin propiedad privada ni clases sociales, incluso sin estado. El socialismo nunca ha dejado de ser una utopía.

El imperio romano duró cinco siglos, el ruso casi dos, y el feudalismo europeo no menos de quince. Durante unos setecientos años el feudalismo convivió con manifestaciones del capitalismo que, en su gesta, transitó por el mercantilismo, necesitó de lo que Marx llamó “acumulación originaria”, vivió la Revolución Industrial, dio lugar a la formación de los estados nacionales, y con el descubrimiento de América al mercado mundial.

En esos procesos, el liberalismo se convirtió en la ideología dominante. En conjunto, la consolidación del capitalismo tomó alrededor de mil años.

Es de Perogrullo afirmar que el socialismo no tuvo nada parecido, ni siquiera un mínimo período de gestación. Eso explica porque es preciso construirlo, cosa no prevista por Marx y que nadie ha logrado saber cómo hacerlo.

En los 38 años que median entre 1845 y su muerte en 1883, desde la economía política, Carlos Marx, legó una monumental y sistematizada crítica del capitalismo. En ese mismo período, en varias obras, artículos periodísticos y cartas, formuló conceptos acerca del socialismo, sin que pueda afirmarse que alcanzaron el rango científico de sus reflexiones económicas.

A lo sumo puede aceptarse que el conjunto de su obra, sumando los aportes de Federico Engels y de otros autores de la época, constituye un bosquejo a mano alzada del socialismo, un eslabón entre el capitalismo y la sociedad, y la sociedad futura (comunista), que a su juicio debería realizarse simultáneamente en los países más avanzados.

Por añadidura es preciso mencionar que, excepto la fallida idea de la dictadura del proletariado, no existen en Marx referencias de lo que pudiera ser un modelo económico y un sistema político para países socialistas. No obstante, 34 años después de su muerte, ante el II Congreso de los Soviets, Lenin y Trotski declararon que: la “Revolución preconizada por Marx había triunfado”. Obviamente se trató de una declaración inexacta y prematura.

El resto de la historia es conocida, Lenin creyó que el triunfo de los bolcheviques sería el detonante de la “revolución mundial”, idea abandonada para sostener la posibilidad de realizarlo en un solo país.

No obstante, el relampagueante éxito de la Unión Soviética, que en unos 25 años se convirtió en la segunda superpotencia mundial, el triunfo del comunismo en China, Mongolia, Corea del Norte y Vietnam, y algo después en Cuba, así como la adhesión compulsiva de una decena de países de Europa Oriental, se formuló la noción del “sistema mundial del Socialismo” y renació la idea de retar al capitalismo en los ámbitos globales.

Cien años después de Lenin, un líder con las luces de Fidel Castro asumió como un error de su generación haber creído que sabían cómo se edifica el socialismo. Stalin, Mao, Ho Chi Minh, Kim Il Sung, y muchos líderes podían haber dicho lo mismo.

Tal vez ocurrió que la proclamación del socialismo fue prematura y, además de tener en contra la visceral reacción del capitalismo mundial, no pudo impedir el nefasto episodio del stalinismo, a lo cual se sumó el turbión del conflicto chino-soviético, el inmovilismo, y el dogmatismo que, en conjunto, explican el final de una experiencia que, con mayor realismo, menos radicalismo, expectativas más mesuradas, otros ritmos y mejores tácticas, pudo tener un destino mejor.

No obstante, en clave dialéctica se puede sostener que del mismo modo que no fue posible forzar la historia conduciéndola por atajos, tampoco se le puede dar marcha atrás. Los países que como China, Vietnam y Cuba optaron por el socialismo, hacen bien en sostenerlo, aunque están obligados a sintonizarlo con las realidades de la era global, para lo cual deberán reformular la teoría y la práctica, y cambiar la mentalidad, lo cual es realizable por medio de reformas. No existe otra manera. Suspirar por el pasado no abre caminos. Allá nos vemos.

La Habana, 14 de julio de 2019


…………………………………………………………………………..
El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

BANCARROTA MORAL DE OCCIDENTE EN EVIDENCIA


Por Manuel E. Yepe

La bancarrota moral de las potencias occidentales integradas en la OTAN bajo la batuta de Washington quedó al descubierto con la reciente publicación de varios informes noticiosos separados que ilustran la hipocresía de los gobiernos occidentales por la forma en que se priorizan los temas o se les dejan inconexos en sus medios principales de prensa, al servicio obediente de la propaganda del poder estatal y el corporativo.

Pensamos, en primer lugar, en la investigación dirigida por los Países Bajos (Holanda) sobre el derribo en 2014 del avión MH17 de Malasia, que culpó a Rusia por el desastre en el que murieron las 298 personas que viajaban a bordo.

Esa investigación, que duró casi cinco años, jamás proporcionó prueba creíble alguna de la culpabilidad rusa, sin embargo, los investigadores integrados en un equipo investigador internacional (ECI)  encabezado por Holanda, mostraban acusaciones reiteradas de que Rusia había suministrado un misil antiaéreo a los rebeldes ucranianos que supuestamente volaron el Boeing 777 desde el aire.

Pese a que los evidentes fallos en el debido proceso negaban a las acusaciones del ECI la debida credibilidad, los gobiernos y medios de prensa occidentales encabezados por los de EEUU, Gran Bretaña y otros miembros de la OTAN pedían a Rusia que aceptara la “investigación” del ECI, difamando a Moscú como culpable de causar el derribo del MH17.

El Primer Ministro de Malasia, Mahathir Mohamad, denunció ese informe tildándolo de “ridículo rumor destinado a servir a la acusación contra Rusia”. De manera reveladora, esos importantes comentarios del Primer Ministro malayo prácticamente no fueron difundidos en los medios de comunicación occidentales.

Rusia, así como los rebeldes ucranianos pro-rusos, rechazaron vehementemente las acusaciones de su participación en el desastre del MH17. Las reiteradas ofertas de Rusia de aportar información a la investigación eran rechazadas por el ECI dirigido por Holanda. Sin embargo, la investigación de Rusia descubrió pruebas de radar y forenses de que un misil antiaéreo disparado contra el avión de pasajeros procedía en realidad de fuerzas militares bajo el mando de los gobernantes de Kiev. La evidencia rusa fue sistemáticamente ignorada por los informes de medios occidentales. A las autoridades políticas y de inteligencia de Kiev se les había permitido participar en la investigación del ECI y enmarcarla para inculpar a Rusia.

Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN apoyan al régimen de orientación neonazi dominado por Kiev, tanto financiera como militarmente, desde que tomó el poder en un violento golpe de Estado en 2014. Eso debió haber sido el verdadero foco del escándalo en la historia del MH17.

A raíz del embrollo del MH17, los gobiernos occidentales han seguido imponiendo sanciones a Rusia que le han costado a la economía de ese país unos 50.000 millones de dólares. Los estados occidentales y sus medios de prensa presentan a Rusia y al presidente Putin como un paria, entre otros improperios.

Llama la atención la prioridad indebida que se han dado a las dudosas solicitudes del ECI respecto a otros acontecimientos igualmente publicados recientemente. Uno de ellos fue el terrible número de víctimas mortales entre la población civil de Yemen infligido por la guerra que los saudíes libran en ese país con apoyo occidental. Se calcula que en los últimos cuatro años han muerto más de 90.000 personas a causa de la violencia, y que la mayoría de las víctimas civiles han sido causadas por ataques aéreos de Arabia Saudita.

Es un hecho indiscutible que Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras potencias de la OTAN han estado armando al régimen saudí con aviones de guerra, helicópteros, misiles y logística para llevar a cabo esta matanza de civiles yemeníes lo que los hace cómplices de crímenes de guerra.

El presidente Trump sigue presionando a los legisladores estadounidenses a aprobar ventas de armas multimillonarias a Arabia Saudita, no obstante la matanza. El gobierno británico y su aspirante a primer ministro, Boris Johnson, afirman que sus ventas de armas no están implicadas en la muerte de civiles yemeníes, lo que supone una negación flagrante de la realidad.

Un tribunal británico dictaminó recientemente que las exportaciones de armas del Reino Unido infringían sus propios supuestos códigos éticos que protegen la vida de los civiles en los conflictos. El gobierno británico está dispuesto a apelar el fallo de la corte y probablemente lo ignorará de todos modos, dada la relación sistemática de Gran Bretaña armando a Arabia Saudita -el mayor mercado de exportación de armas del Reino Unido- año tras año.

Los medios occidentales informan mínimamente sobre el escandaloso sufrimiento humano en Yemen. Toda la barbarie y la culpabilidad de los gobiernos occidentales son en gran medida silenciadas y omitidas por los medios controlados por estos gobiernos machihembrados con el imperialismo estadounidense.

La Habana, Julio 15 de 2019


Especial para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

NUEVAS LEYES PARA EL AVANCE DE LA REVOLUCION CUBANA


Por Pedro Martínez Pírez

A tres meses de la aprobación por el pueblo de la nueva Constitución de Cuba, los parlamentarios cubanos aprobaron, en su más reciente sesión, tres leyes complementarias a la Carta Magna relativas a los símbolos patrios, la pesca y los procesos electorales.

La nueva Ley Electoral ratifica que el pueblo cubano es quien nomina y elige, y el voto es libre, igual, directo y secreto. El texto destaca la reducción del número de diputados nacionales, 131 menos que en la actual legislatura, y un Consejo de Estado con 21 integrantes, diez menos que el vigente.

La Ley de Pesca autoriza la actividad comercial no estatal, lo cual significa que se podrá ejercer por cuenta propia, es decir por pescadores privados. Podrán realizar las actividades pesqueras personas naturales y jurídicas, cubanas o extranjeras.

La nueva Ley eleva a un rango superior las actividades pesqueras a tono con el compromiso de Cuba de garantizar la conservación del medio ambiente, la seguridad biológica y alimentaria.

La Ley de Símbolos reconoce a la bandera de la estrella solitaria, el escudo de la Palma Real y el Himno de Bayamo, como símbolos nacionales que representan a la nación cubana, tanto en el plano nacional como internacional.

El texto establece como obligatoriedad para los organismos responsabilizados con la formación integral de las nuevas generaciones de cubanos, la de incorporar a sus planes de estudio, la educación en el conocimiento y respeto a los símbolos nacionales.

El Presidente de la Comisión parlamentaria de Educación, Ciencia, Cultura y Medio Ambiente, Andrés Castro, señaló que el gran reto de la nueva ley ha sido flexibilizar los usos, manteniendo el debido respeto a los símbolos nacionales en el sentido de la consideración y deferencia que merecen por representar a la nación cubana y a toda su historia.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en las palabras de clausura de la sesión parlamentaria, señaló que no solamente fueron aprobadas tres nuevas leyes, sino que en las Comisiones Permanentes del órgano legislativo fueron evaluadas las actividades fundamentales del país y con precisión, seriedad y responsabilidad se indicó en qué se avanza y en qué no, y cuánto es posible y necesario hacer para solucionar los principales problemas que enfrenta Cuba.

Denunció Díaz-Canel el incremento del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, y ratificó la solidaridad cubana con la Revolución bolivariana y chavista y el gobierno constitucional de Nicolás Maduro, lo cual provocó fuertes aplausos de los parlamentarios cubanos.

La Habana, 15 de julio de 2019