martes, 20 de agosto de 2019

Cinco muertos y 80 heridos: piden al presidente de Honduras que ponga fin a la represión de las protestas


RT   -    20 agosto 2019 15:37 GMT

Amnistía Internacional refiere el caso de un joven que fue asesinado por un oficial del Ejército hondureño, desplegado por el presidente Juan Orlando Hernández durante las manifestaciones que piden reformas en educación y salud.

Protesta contra el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, en Tegucigalpa, Honduras, 6 de agosto de 2019. Jorge Cabrera / Reuters

Amnistía Internacional ha acusado al presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, de desplegar al Ejército para "reprimir" las manifestaciones en contra de su Gobierno.

Al menos cinco personas han muerto y casi 80 han resultado heridas desde que estallaron las protestas en contra de las reformas de ley a los sistemas educativo y de salud, el pasado 25 de abril, informa la organización de derechos humanos en un artículo publicado en su sitio de internet.

"El uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades ha violado el derecho internacional, pero sigue impune", señala Amnistía Internacional.

La organización no gubernamental añade que el uso de las fuerzas de seguridad en Honduras contra la población civil se recrudeció luego de que documentos oficiales mostraran que la campaña del presidente Hernández fue financiada por el crimen organizado.

"Esto significa que prácticamente nada disuade a las fuerzas de seguridad de cometer más delitos a medida que las protestas siguen cobrando intensidad tras denunciarse en un documento judicial de EE.UU. que la campaña presidencial de Hernández de 2013 fue financiada en parte por narcotraficantes", agrega.

El joven que murió a manos del Ejército

Amnistía Internacional refiere el caso de los familiares de Eblin Noel Corea Maradiaga, un joven de 17 años de edad que fue asesinado por las fuerzas de seguridad durante las protestas en Honduras en la localidad de Yarumela, en la Paz, donde horas antes había tenido lugar un bloqueo carretero como parte de las protestas, el pasado 19 de junio.

De acuerdo con algunos testimonios, un convoy del Ejército llegó al lugar y disparó contra los civiles. A pesar de que Eblin y su padre iban desarmados e intentaban refugiarse en un callejón, los testigos refieren que un oficial del Ejército tomó posición, apuntó y disparó contra el adolescente, que cayó en los brazos de su padre tras recibir un disparo en el pecho.  

La familia del joven estuvo 41 días vigilando su tumba para evitar que autoridades retiraran la bala incrustada en el pecho del joven, con el fin de evitar que el crimen contra Eblin quede impune y se pueda probar que fue asesinado por el Ejército hondureño.

"Los vigilamos día y noche. Tenemos miedo de que entren y roben la bala, y quieran esconder su crimen", dijo Erika Maradiaga, madre de Eblin.

La organización de derechos humanos hizo un llamado al presidente Hernández para poner fin por completo y de inmediato a la represión estatal, cumplir las normas internacionales sobre el uso de la fuerza y garantizar el derecho a la libertad de expresión y de reunión pacífica.

"El sistema de Justicia hondureño ha demostrado una vez más que las violaciones de derechos humanos en el contexto de protestas continúan sin ser debidamente investigadas, ni aquellos sospechosos de responsabilidad penal son llevados ante la Justicia. Los hechos de estas últimas semanas dejan al descubierto como la impunidad es una constante que promueve la repetición de graves violaciones", dijo en junio pasado, Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

La gota al vaso cae, cae y sigue cayendo...


Por Manuel E. Zavaleta M.*

Qué veo a esta fecha. A un Jefe del Ejecutivo menos virulento, comenzando a ser, en lo publicado, Presidente. La ausencia del Plan Cuscatlán. Militarización. Avasallamiento a EU en política exterior, al menos.

La práctica, exhibicionista, propagandística, acertada, demagógica, según cada quien la perciba apoye o rechace, de dar órdenes públicas; las imágenes del patrón dirigiéndose a sus empleados; los desplantes ante otras autoridades estatales; los anuncios, parecidos exabruptos, han disminuido o se han evitado.

Persisten las declaraciones y alusiones que se hacen a personas y personajes en los medios sociales, lo que aunque no las redacte, debemos entender que cuentan con su aval. El dime que te diré con el señor Carlos Mauricio Funes Cartagena, innecesario, irrelevante, hasta contraproducente se mantiene. El ataque constante al FMLN, igual, percibiéndose rencor y deseo venganza.  

Ya su presencia se destaca en eventos oficiales y de su cargo.

Ni al rendir informe ante la Asamblea Legislativa, ni en las entrevistas de funcionarios, repetitivas para algunos, ni en declaración alguna ha sido mencionado o se ha hecho referencia al tan publicitado plan Cuscatlán, de cierre de campaña electoral. Que no sea necesario mencionarlo cada vez para estar desarrollándolo, cierto, pero la inmensa mayoría de los salvadoreños, votantes y no votantes, lo desconocemos.

¿Por qué me parece relevante mencionar lo anterior?, porque cuando el señor Bukele Ortez fue Alcalde de San Salvador, funcionó con el lema de una obra por día, que evidentemente le favoreció al ser candidato a Presidente de la República. Como nadie ha dicho o probado algo en contrario debo entender que cumplió su  promesa, pues no hubo informe final o rendimiento de cuentas.

Que la obra consistió en pegar un ladrillo, pintar una pared, instalar una luminaria ‘led’, ¡qué!, fue algo que los anteriores dejaron de hacer, el enterramiento de cables de electricidad, rescate parcial del centro histórico de la ciudad con el consecuente desplazamiento o traslado de las ventas «informales». ¿Quién lo propuso o  logró antes, según el caso?, nadie. Con quiénes y en qué términos pactó o acordó, no se sabe pero funcionó.

Pero está el otro aspecto o enfoque de «una obra por día» que puede conllevar, o comporta, que no había plan de trabajo, concreto, seguible, medible, exigible, como debió ser.

No dudo que el plan Cuscatlán existe, el documento, pero ¿se está siguiendo?, ejemplo: el Ministro de Trabajo y Previsión Social, ¿conoce el plan Cuscatlán?, fue contactado quince días antes del uno de junio, no participó en la elaboración del plan, según sus declaraciones; lo que ha hecho, ya funcionario,  es reunirse con organización sindical afín a él, modificar la composición del organismo relacionado con el salario mínimo, y nada más, que se conozca. No ha explicado el contenido del plan Cuscatlán en cuanto a los trabajadores y sus derechos, al trabajo digno, al salario mínimo; ha hablado de empresarios. Y así se puede ejemplificar con otras carteras.

Educación, obras públicas, salud, transparencia son temas que nos darían motivos para preguntar ¿Y el plan Cuscatlán?

La visita de muchas autoridades a distintas localidades y sus ofrecimientos dan la impresión de responder a lo que se encuentre en el camino, no a un plan, más a obras por día que a algo preconcebido.

Gran cantidad de capturas, ¿y el resultado de los procesos consecuentes? Se habla de muchos detenidos en flagrancia. Si de los miles  (más de ocho mil en dos meses y medio) de detenidos, el treinta y cuatro por ciento, según nota periodística, son pandilleros; cabe preguntar ¿por qué se está reprimiendo a la población en general?, o ¿no son las pandillas las principales o mayoritarias causantes de la zozobra social y el cometimiento de delitos?

Las extorsiones, los secuestros, los robos y los hurtos, las desapariciones forzadas así como los desplazamientos igual forzados no son mencionados con la importancia que tienen, ni se habla de su combate.

Más soldados, que por esencia son entrenados para matar y en último caso tomar prisioneros, lanzados a las calles a ejercer funciones de seguridad, que constitucionalmente le corresponde exclusivamente a la Policía Nacional Civil. Voces oficiales proponiendo, nuevamente, la recreación de la guardia nacional, nefasta históricamente se vea por donde se vea, sin explicación alguna, de manera técnica o estratégica o táctica dentro del combate a la delincuencia desbordada, que según la propaganda oficial es la provocada por la pandillas.

Que no se hablará de los planes porque sería ayudar al “enemigo”, no es el tema, es la justificación legal, constitucional, de los militares en la calle de manera ‘temporal’ pero que lleva más de diez años. Entendiendo que no se está haciendo más de lo mismo, y que las ideas son distintas.

Hay que sumar el empoderamiento oficial a los militares, si no ¿a qué  condecoraciones a cincuenta años?, antes no fueron hechas, y a personaje señalado penalmente.

Este tema da para mucho más y creo debe ser abordado porque falsamente o equivocadamente se ha repetido que la FAES ha sido cumplidora de los acuerdos que finalizaron la guerra, algo sumamente dudoso.

Como lo mostró desde antes de estar en el cargo de Presidente de la República de El Salvador el señor Nayib Armando Bukele Ortez, con sus visitas a Estados Unidos e Israel, y respectivas declaraciones hechas, como ejemplos al tema, dio pauta de su visión de las relaciones internacionales, que coincide totalmente con la del señor Trump, jefe de estado de aquel país.

Dicho de otra manera, el futuro económico de El Salvador, queda totalmente adscrito a la suerte que tendrá la nación del norte de América y en lo que ella decida involucrarnos. Las medidas tomadas a consecuencia de la migración de salvadoreños a ese país y el plegamiento al “combate contra las drogas y el narcotráfico” que el gobierno estadounidense enarbola en sus relaciones con América, sirven de ejemplos.

La forma de unir la suerte de una a la de otra es lo diferente pues esto ha sido así indefectiblemente, aún con el Ejecutivo reciente.

Ideológicamente el señor Nayib Armando Bukele Ortez se presentó “de izquierda”, el FMLN era “su partido”. ¿Sacrificó su ideología?, ¿renunció a ella’, ¿cambió de parecer?, ¿eran falsas sus declaraciones al respecto?

Con lo anterior no aludo al enfrentamiento con su inicial partido, sino a su pensamiento. Se entiende el pragmatismo que lo llevó a retractarse, en la práctica, de sus declaraciones despreciando al partido GANA, e inscribirse en él para efecto de la candidatura. Dejó claro que no lo une ningún vínculo ideológico con este partido de derecha.  Queda claro, con su actuar, su rencor al  FMLN. No hablo de ello, sino del “ecumenismo ideológico” que ha declarado, por supuesto no con las palabras a las que recurro.

¿Ideología de izquierda gobernando con proyecto de derecha?, ¿algo nuevo o más de lo mismo?, ¿pragmatismo, fraude?

La moneda cae, cae. Los astros siguen alineados. ¿Hay encantamiento?, ¿cuánto durará? La población decidirá.

El Salvador, 19 de agosto de 2019

*  Abogado