viernes, 4 de octubre de 2019

Trump afirmó que la guerra comercial con China es fácil de ganar (pero los datos demuestran lo contrario)


RT   -    4 octubre 2019 11:39 GMT

Mientras la agricultura y el sector manufacturero sufren los efectos de la batalla comercial con Pekín, algunas empresas de EE.UU. optan por ignorar al presidente y aumentar su presencia en el país asiático.

El presidente de EE.UU., Donald Trump. Tom Brenner / Reuters

Aunque el presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó en 2018, amenazando a China, que las guerras comerciales "son buenas y fáciles de ganar", de momento "sus expectativas no se están concretando en la realidad", escribe en un artículo para Forbes el analista Jon Marino, de la empresa Thinknum.

De entrada, Marino recuerda que, según un reciente análisis de Politico, EE.UU. se enfrenta actualmente a "uno de los períodos más difíciles para la agricultura" desde la crisis de los años 80, mientras que el sector manufacturero se está contrayendo.

Ignorando las órdenes

En este contexto, algunas empresas estadounidenses optan por "ignorar" los llamados del presidente a abandonar China, y aumentan su presencia en el país asiático, según lo demuestran las cifras de Thinknum, que recogen las ofertas de trabajo de compañías de EE.UU. a nivel internacional. Así, Nike ha ido aumentando constantemente la cantidad de empleos en China durante la guerra comercial, y además, ahora las acciones de la compañía están en su punto más alto, indica el experto, constatando que "Nike está desafiando al presidente, y es genial para la marca".

Micron —otra empresa estadounidense que depende de China para obtener ingresos— redujo sus ofertas de trabajo en el país asiático al inicio de 2019, pero recientemente decidió agregar decenas de nuevas posiciones (esto sí, a diferencia de Nike, sus acciones continúan sufriendo en medio de la guerra comercial). Por su parte, Nvidia, una de las compañías del sector tecnológico más afectadas por la guerra comercial, sumó unos 60 puestos de trabajo en China desde el comienzo de la segunda mitad del año tras un breve y sustancial retroceso de la contratación.

Ni buena ni fácil de ganar

En general, el analista señala que "queda por ver cuánto tiempo será sostenible la guerra comercial" para el presidente Trump, y no solo por los impactos económicos a los que se enfrentan las empresas, sino también por los "daños colaterales" para los consumidores estadounidenses, que ya están pagando más por cosas como los aires acondicionados, según datos de Thinknum.

En definitiva, hoy en día "a casi todos los estadounidenses" involucrados en la guerra comercial del presidente Trump no les parece "que esta batalla haya sido buena para comenzar", ni tampoco que sea fácil ganarla, concluye Marino.

IDONEIDAD ESTRUCTURAL Y EFICENCIA FUNCIONAL


Jorge Gómez Barata

En las reflexiones en torno a los modelos económicos o políticos en diferentes países, es preciso considerar tanto los modelos en sí mismo como la eficiencia con que son operados.

Conceptualmente, el modo de producción capitalista posee los mismos rasgos y estándares en Europa, Estados Unidos, América Latina y Oriente Medio. Lo diferente son las condicionales históricas, las deformaciones estructurales, la fortaleza de las instituciones y el modo como el sistema es operado en cada lugar.

Obviamente, las estructuras e instituciones nacionales (economía privada y pública, gobiernos, parlamentos, sistemas judiciales, bancos centrales, fuerzas armadas, sociedad civil, medios de difusión y
otras) en Europa Occidental, presentan menos deformaciones estructurales que en América Latina y Oriente Medio. En todos los casos son operados por las clases dominantes locales, que alcanzan diferentes niveles de eficacia.

Excepto durante el paréntesis fascista, en Europa Occidental el sistema político basado en la democracia y las instituciones liberales que, sin ser perfectas, entre otras cosas han impedido los golpes de estado, reducen la corrupción, controlan los fraudes electorales y otras malformaciones recurrentes en los países latinoamericanos.

No importa cuántas riquezas, dinero e inversiones se generen en América Latina, donde al menos media docena de países (Brasil, Argentina, México, Venezuela, Colombia, Perú y Chile) son tan ricos como cualquiera de Europa, pero son más pobres, más desiguales, así como políticamente más inestables y corruptos. La solidez de las instituciones, el control social, la eficiencia y la probidad con que se opera el sistema hacen la diferencia.

Los problemas del Oriente Medio, radican que allí la historia se detuvo y sus antediluvianos modelos políticos carecen de solvencia estructural y funcional para alcanzar la idoneidad requerida. En esa área, no se trata de que las instituciones y la democracia sean imperfectas sino, de que virtualmente no existen.

Las riquezas y el dinero que, en los últimos cien años, en virtud del petróleo, se crearon en América Latina y Oriente Medio, si bien aportaron algún progreso expresado, entre otras cosas, en ciudades magnificas, lujos desmesurados, ejércitos fabulosos y grandes fortunas, también acentuaron las deformaciones estructurales en la economía, alimentaron la corrupción y el despotismo. Obviamente, en Europa también los capitalistas se enriquecen, aunque la riqueza social se distribuye con mayor equidad.

Han existido también modelos genéticamente disfuncionales a los que los esfuerzos, la voluntad, la consagración y el talento no han podido hacer eficientes.

A pesar de los impresionantes éxitos económicos, sociales y políticos de la Unión Soviética, la consagración y probidad de sus líderes, el heroísmo masivo de sus pueblos y sus militantes, la cohesión de la sociedad en torno a las ideas socialista, las deficiencias estructurales de sus modelos económicos y políticos, especialmente la carencia de instituciones genuinamente democráticas, la cooptación del derecho y la ausencia de mecanismos eficaces de control social del poder, dieron al traste con organismos sociales que alguna vez fueron robustos.

La Unión Soviética falló porque no le alcanzó el tiempo para reformarse, porque el proceso para democratizar al país llegó tarde y fue mal conducido y porque fallaron sus mal diseñadas instituciones.

De haber cumplido sus roles, el partido, el gobierno, el Soviet Supremo y, en última instancia, las fuerzas armadas, pudieron haber impedido que el 8 de diciembre de 1991, tres burócratas: Boris Yeltsin, Leonid Kravchuk y Stalinislav Shushkevich, presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, respectivamente, ignorando la voluntad popular, liquidaron lo que habían jurado defender y, firmaran el acta de disolución de la Unión Soviética.

La capacidad de la cúpula soviética, para manipular y liquidar a un partido de 20 millones de militantes, silenciar a una organización obrera de 100 millones de afiliados y someter a un parlamento de 542 diputados, explican por qué el sistema que nació de la más grande revolución del siglo XX, no pudo sobrevivir a sí mismo.

Los hechos están a la vista, quienes abogan por el socialismo pueden interpretarlos de manera diversa, pero no pueden ignorarlos.

La Habana, 02 de octubre de 2019

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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

Siguiendo pasos. Trama. ¿Cuentos de conspiración? III/IV


Por Manuel E. Zavaleta M.

III.- La trama

El municipio Nuevo Cuscatlán es de los más pequeños, permite que el coste no sea tan alto, lo que necesita es una tarima. El contrincante no es de peso y por el mismo hecho de tratarse de uno de los municipios que menos votos da, pasa desapercibida la posibilidad de perderlo.

La aparición aparentemente espontánea y hasta de antojo en el tinglado electoral, su juventud y vestir informal, su actitud retadora y desplante político, que da la solvencia económica, pareciera a la distancia en el tiempo, calculadamente dosificada y publicitada, lo hicieron casi inmediatamente atractivo a la juventud: Exitoso, millonario, joven, “rebelde” y desafiante.

¿Quién mejor para un estrato social frustrado, con la rebeldía por dentro o encarcelada, sin posibilidades de realización, estigmatizado, que un “par” que dice sin que lo apaleen, que muestra el éxito en cada actitud en cada gesto, que aunque no diga lo que pretendo decir hace lo que nunca podré hacer?

No marcha con el pueblo, no reivindica derechos conculcados, en sus desplantes no arriesga el pellejo ni el estatus, es su logro estar donde está, de nadie más. Ordena, dirige, ¿Cuál es el problema?, se consigue, se compra, se soluciona. Promete, da, no pide. Agrega ser bueno y dadivoso, como cualidades.

Provoca controversia, pública, con las empresas de periódicos. Suma presencia, aplausos y adhesiones en redes sociales. Agregando sal, ¡Que paguen impuestos!; estas mismas empresas lo publicitan en su crítica al FMLN, en el Ejecutivo, con la intención perceptible de alentar la pugna interna y beneficiar, de paso o como quién no quiere, a ARENA en las elecciones siguientes.

Los mismos políticos con mentalidad tradicional, intentan menospreciar, desacreditar y hasta ridiculizar a los que se expresan en las redes sociales. No valoran que El Salvador es el país que más celulares tiene en proporción, que la señal llega a todas parte en todo momento.

Se acercan las elecciones de concejos municipales y diputados; la capital, San Salvador, es administrada por ARENA, es importante recuperarla, obteniendo el mayor número de votos, dice el FMLN. Comienzan los rumores, intereses, y nombres de posibles candidatos.

Y aparece el nombre del alcalde de Nuevo Cuscatlán, en redes sociales. Nacido en la capital, legalmente puede serlo. Rápidamente se convierte en el favorito de los votantes del área metropolitana que aglutina más de una docena de municipios, entre ellos dos de los más populosos a nivel nacional.

Tiene el capital político y económico para llevar él su propia campaña, pues además cuenta con empresa de publicidad, que antes había servido al FMLN. La cantidad de votos que pueda aportar en beneficio de más escaños en la Asamblea Legislativa -por San Salvador son veinticuatro diputados, más del doble que cualquiera otra jurisdicción electoral- , la posibilidad de influir en los resultados de los municipios aledaños, el ahorro en propaganda electoral, hace que ni siquiera hay jaloneos.

El cortoplacismo y la visión egoísta y miope, desde lo político ideológico, prevalece en la decisión, que algunos justificaron además, con la necesidad de recuperar el daño causado por la administración de Funes Cartagena, a ese momento señalada ya de corrupta y una segunda administración en curso que  no logra convencer.

Por otra parte, ARENA, aun con poder electoral, hace un cálculo electoral, ganar la administración capitalina y con ello incrementar la presencia legislativa, que le daría capacidad de veto al Ejecutivo.

Enconada lucha desde el principio de la campaña electoral, que discurrió en principio dentro de lo esperado: cada quien, partidos y candidatos, con sus armas. Televisión y periódicos todos, con entrevistas, debates, programas y artículos de opinión, noticiarios convertidos en editoriales; visitas casa por casa, concentraciones locales. Sin mayores propuestas y muchas denostaciones.

El candidato por el FMLN, agregó redes sociales. Un entrenado equipo de yutuberos y blogueros -expertos en el manejo de esa herramienta aparecida en el segundo lustro de este siglo y que se ha convertido en medio eficaz del comercio y el consumismo, así como para la información, que le resulta natural a la inmensa mayoría de los menores de cuarenta años- y otros que se agregan espontáneos, hacen del candidato, lo que se conoce en el mundo del internet como, 'pequeña celebridad' entre los «milennials» y «generación z», preponderantemente destinatarios del mensaje.

Jóvenes que no vivieron los horrores de la represión y la guerra civil, que no conocen esa historia reciente aun no superada, inmersos en una realidad que los adiestra en el uso de la tecnología y a decidir entre opciones preestablecidas más que educarlos para el pensar, objetar y proponer. Adeptos de los «influencers».

La campaña del alcalde candidato a alcalde giró alrededor de: ARENA nunca más con su incapacidad y corrupción; el dinero alcanza cuando nadie roba, la fase emblema; otra vez, la declaración de ejercer el cargo sin cobrar salario y dedicarlo a becas; la escalada del conflicto con los medios impresos, reforzando el utilizar redes sociales y no esos medios; promesa de millonaria inversión para rescatar el centro histórico de la ciudad capital, los logros en Nuevo Cuscatlán sacando del anonimato aquel municipio: si ahí pudimos, podremos en San Salvador.

La promesa cumbre: una obra por día.

Reñido resultado. Nayib Armando Bukele Ortez más que el FMLN, gana la elección. Es Alcalde de San Salvador que tradicionalmente se ha tenido como antesala a la presidencia del país.

La publicidad de cada obra por mínima que fuese, que hace con medios propios -siempre utilizando las redes sociales- o de la alcaldía, logrando estar cada día en la retina popular.

Logra el desalojo del centro histórico de la ciudad, de manera pacífica, desconociéndose a esta fecha cómo  lo logró. Podemos sí mencionar un detalle: apareció una de las dos personas que en los noventa figuraron como representante de los vendedores ambulantes -así se los llamaba- que después de varios años de forcejeo con el concejo de turno, terminaron como asesores de partidos políticos -ARENA y PDC- en la Asamblea Legislativa, que hoy está siendo procesado, sin mucha prensa siguiéndolo, como vocero de pandilla.

Arrecia el descuerdo con su partido: despide trabajadores afines al FMLN, contradice decisiones del FMLN, se pelea con personas del FMLN. Todo esto fue publicitado mostrándose casi indefectiblemente como agredido. 

El desgaste del FMLN por deficiente desempeño en el Ejecutivo, permite que el alcalde capitalino siga ganado adeptos.

Al final se dan condiciones objetivas casi perfectas para dar el salto.

La tremolina logra que una vez más no se le pida rendición de cuentas al entregar sin mucho aspaviento la “vara edilicia” a ARENA, lo que constituye durísimo golpe a su -tan criticado- partido.

El rompimiento con el FMLN era ya cuestión de tiempo y forma; y sucede: lo expulsan del partido. A ese momento las bases del nuevo partido político -su partido- están maduras.

Nace como organización «horizontal» que da la sensación de ser cada quien el que manda, el que decide pues no hay mando local visible. La espontaneidad de la población, sutilmente provocada desde las redes sociales hace el resto.

… continuará

"¡Acójanse a las consecuencias!": la advertencia de Lenín Moreno a manifestantes en Ecuador


RT  -   4 octubre 2019 15:05 GMT

El mandatario se ha trasladado a la ciudad de Guayaquil, en la costa del país suramericano.

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, se dirige a la nación en la Asamblea Nacional. 24 de mayo de 2019. Daniel Tapia / Reuters

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, dijo este jueves que su Gobierno ha "agotado el mecanismo de diálogo" con los gremios del país, entre ellos el de transporte, que este jueves convocó un paro nacional en contra de las medidas económicas que anunciadas por el Ejecutivo el pasado martes.

El mandatario se trasladó a la ciudad de Guayaquil, en la costa del país suramericano. Desde ahí, aseguró que "ha habido escasa seriedad" con quienes buscaban dialogar porque considera que los gremios pretenden "desestabilizar al Gobierno democrática y legalmente constituido". "¡Mejor acójanse a las consecuencias!", amenazó.

El mandatario estuvo en la sede del Servicio Integrado de Seguridad ECU 911, en esa urbe, desde donde supervisó los operativos de las distintas fuerzas de seguridad del país, luego que, más temprano, decretara estado de excepción nacional.

Moreno afirmó que la Policía y las Fuerzas Armadas "han hecho causa común para recuperar la calma" y aseguró que el país "está bastante controlado".

Manifestaciones en todo el país

Moreno enfrenta fuertes manifestaciones en todo el país, luego de anunciar el pasado martes una serie de medidas y reformas económicas, que sus detractores han denominado como el "paquetazo".

Las principales manifestaciones callejeras fueron convocadas por el sector transporte, con el que, presuntamente, la administración de Moreno estaba en conversaciones. Este gremio rechaza una de las medidas principales: la eliminación del subsidio estatal a la gasolina extra y ecopaís, además del diésel; y su consiguiente aumento de precio desde este mismo 3 de octubre.

Con la medida, las gasolinas extra y ecopaís pasaron de costar 1,85 doláres a 2,39 por galón; mientras, el diésel subió de 1,03 dólares a 2,29 (123 %).

En rechazo a la medida, los transportistas bloquearon vías en todo el país, lo que repercutió en las actividades normales. Clases, torneos de fútbol, actividades culturales, entre otras, fueron canceladas.

A los transportistas se sumaron otros gremios, como el estudiantil. Los jóvenes protagonizaron varias manifestaciones en Quito, que intentaron llegar hasta el Palacio de Carondelet, sede del Gobierno central, pero fueron reprimidas por la policía.

En declaraciones a la prensa, Abel Gómez, presidente de la Federación Nacional de Cooperativas de Transporte Público de Pasajeros del Ecuador (FENACOTIP), dijo que la paralización de los transportistas se mantendrá hasta que Moreno derogue el decreto sobre el aumento a los combustibles.

Suspensión de clases continúa

La Secretaría de Comunicación de la Presidencia informó que las clases continuarán suspendidas en todas las escuelas y colegios del país en la jornada de este viernes.

"Mantenemos el compromiso de precautelar la seguridad de todos los ciudadanos, en especial la de nuestros niños y jóvenes", dice el comunicado.

DONALD TRUMP ¿EN LA PERSPECTIVA DE UN JUICIO POLITICO?


Por Esteban Morales

Los vientos del Impeachment (Juicio Político), soplan una vez más, ahora por cuarta ocasión en la política interna norteamericana.

Se trata del presidente Donald Trump, que parece haber colmado copa de la de la líder de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi.

Antes de Donald Trump, que ahora se asoma peligrosamente a ser enjuiciado, 3 Presidentes han afrontado el proceso de juicio político.

Andrew Johnson (1865-1869).

Richard Nixon (1969-1974).

William Clinton (1993-2001).

Ninguno de los tres resultó destituido. Johnson y Clinton salieron absueltos y solo Nixon, perdió la presidencia, renunciando antes de ser enjuiciado, por el conocido Escándalo Watergate.

Donald Trump se ha convertido así en el cuarto presidente en la historia de Estados Unidos, que afronta la amenaza de Juicio Político, después de que el líder de la mayoría de la Cámara de Representante Nancy Pelosi, anunciara que abrirán una investigación de impeachment contra él, por haber presionado a Ucrania.

Con más de tres años en el poder, Trump podría tener que “rendir cuentas “tras conocerse que bloqueó fondos de asistencia a ucrania y de que habría coaccionado a su Presidente Vladimir Zelenski en julio pasado, para que investigue a Joe Biden y su hijo por supuesta corrupción.

La transcripción de la conversación entre Trump y el Presidente Ucraniano, muestra que el primero, pidió varias veces a Kiev que investigara a Biden, ex vicepresidente de Obama y ahora aspirante a la candidatura demócrata en las elecciones presidenciales del 2020. Esta transcripción aparece como muy manipulada con la intención de la Casa Blanca de ocultarla y variar los verdaderos términos en que tuvo lugar la entrevista. Según un miembro de la CIA que denuncio esta situación.

Para que prospere el primer paso del Juicio Político, se debe contar con 218 votos, la mayoría simple de la Cámara de Representantes, que está controlada por los demócratas.

Aunque sería finalmente en el Senado, dominado por los conservadores, donde tendría lugar el juicio político en sí. Que deberá tomar la decisión o no de destituir al Presidente con la aprobación de al menos dos tercios de sus integrantes. Es decir 67 votos.

Se trata de una situación, en la que los demócratas, pueden lograr llegar al juicio político, pero que es muy difícil lo ganen. Lo cual depende mucho de cómo las cosas se le vayan complicando a Trump, en medio de sus intentos, nada ortodoxos, de quitarse de encima ser enjuiciado. En lo que hasta ahora el mandatario no parece exhibir mucha habilidad, amén de que van saliendo cosas de la actuación del Presidente, que pueden complicarle aún más el escenario político, incluso entre sus propios partidarios.

Trump, por su parte, ha adoptado dos actitudes básicas: minimizar los motivos de la investigación en su contra y tomar como un asunto a su favor, que los demócratas quieran llevarlo al impeachment. O sea, Trump ve este proceso último mencionado, como una ventaja en las próximas elecciones presidenciales del 2020, al haber realizado mucha propaganda alrededor de que se trata de un acoso y una persecución a la que los demócratas lo han venido sometiendo. Por lo que ha dicho que someterlo a juicio político sería positivo para su posible reelección. Al presentarlo como una víctima de la persecución demócrata.

Los republicanos, por su parte, parece han aprendido a caminar sobre la cuerda floja política durante la turbulenta presidencia de Trump.

Pero, no obstante, puede que los republicanos estén a punto de poner a prueba su lealtad al presidente Trump.

De hacerse continua la acumulación de evidencias incriminatorias de que Trump presiono al Presidente Ucraniano, para investigar a Joe Biden, un posible rival, o hasta ahora, el rival más importante de Trump en las elecciones presidenciales próximas, algunos republicanos en busca de su reelección al congreso, podrían verse forzados a entrar en un doloroso encuadre político.

Es que darle las espaldas a Trump, implica correr el riesgo de poner en peligro su presidencia y enfurecer a sus leales partidarios. Dado que las encuestas más recientes muestran que Trump tiene el apoyo de 8 de cada 10 republicanos. Por lo que cualquier legislador del Partido Republicano que lo abandonase podría tener que enfrentar un desafío en las elecciones primarias, que no sería nada fácil lograr sortear.

Pero si la evidencia contra Trump es suficientemente incriminatoria, apoyarlo podría poner en riesgo el apoyo de los votantes moderados para la elección general en noviembre del próximo año.

 Aunque la mayoría de los legisladores republicanos representan áreas seguras para el partido. Aquellos de distritos y estados que no tienen tendencias políticas definidas, no podrían darse el lujo de irritar a los votantes.

Declaro el senador Mitch McDonnell “… muy pocas cosas animan a las bases de ambos partidos políticos, como una discusión sobre un juicio político”.

Por lo que, el intento de un juicio político podría ayudar a los candidatos republicanos de estados con tendencias republicanas, pero los republicanos de estados predominantemente demócratas “deberán moverse con el cuidado de averiguar cómo vadear esas aguas”.

Los republicanos han dicho que hay muchas preguntas sin responder sobre las acciones de Trump antes de que el juicio político se convierta en una amenaza verdadera para su presidencia.

La cantidad que no parece oponerse al juicio político va creciendo peligrosamente para Trump. Y los republicanos intentan encontrar un lugar donde aterrizar para mantener su credibilidad y lealtad a Trump; pero en algún momento tendrán que elegir. Y al parecer, el escenario se les va complicando.

Hasta ahora, en comentarios de la prensa, la mayoría de los republicanos no han mostrado señales de vacilar y dijeron que la publicación de la transcripción no les preocupaba. Dijeron, además, que se trataba de lo mismo de la narrativa usada por los demócratas, mientras Trump luchaba contra preguntas sobre la colusión con Rusia en el 2016.Lo cual, para los republicanos, no hace sino confirmar que los demócratas están obsesionados con deshacerse de Trump. Y que el intento juicio político es parte de esa obsesión.

Sin embargo, el exlíder de la mayoría del Senado Trent Lott, un republicano veterano en intentos de juicio político contra Nixon y Clinton, dijo que el proceso puede ser peligroso para ambos partidos.

Se refiere a que se debe recordar que los republicanos fueron castigados en las urnas, durante su infructuoso intento de destituir a Clinton en la década del noventa. Pero que los republicanos también deben tener cuidado, si llegan a la conclusión de que deben apoyar la destitución de Trump. Todo lo cual, no es más que expresión de la crisis en que se encuentra el sistema de partidos en los Estados Unidos.

Habrá que tomar en consideración los instintos básicos y la forma de actuar de Trump, para lograr comprensión de la forma caótica en que la Casa Blanca ha respondido al intento de impeachment contra Trump. Sin dudas, hasta ahora, no parece haber una estrategia colectiva coherente que esté dando respuesta al movimiento realizado por los demócratas. Todo parece desenvolverse en medio en medio del caos, la improvisación y errores que podrían lejos de ayudar a Trump a salir de la situación en que se encuentra, más bien podría acabar perjudicándolo.

La salida de la crisis política, la mayor de la presidencia actual, no es tal, caracterizándose por la falta de rumbo, situación ante la cual, “Trump está siendo más Trump que nunca”. Y eso es lo que puede ayudarnos a sacarlo del juego político.

Algunos especialistas, como el Profesor de Política en American University, Chris Edelson, considera que Trump no tiene ningún tipo de estrategia frente al juicio político.

Edelson considera que Trump “…es un mafioso, sé cree que es el jefe dela mafia, es un abusón y un autoritario y cuenta con que los republicanos lo apoyaran sin importar lo que pase”. Lo cual estaría por ver.

Una prueba de ello, es la conversación telefónica entre Nancy Pelosi y Trump, filtrada a los medios de comunicación.

Trump le decía a Pelosi “… Oye, ¿tú crees que podríamos hacer algo con esa denuncia del informante? ¿Podríamos resolverlo de alguna forma?

La respuesta de Pelosi fue tajante.” Si, podrías decirle a tu gente que obedezca la ley”.

Esa forma de resolverlo puede ser en el modo de actuar de Trump, hasta tratar de hacer la barbaridad de sobornar a la Pelosi.

En realidad, aquí con Pelosi y más adelante en otras situaciones, Trump emplea a fondo siempre sus métodos y lenguaje mafioso. Eso es lo que podría matarlo políticamente.

El lenguaje de la distopia domina a Trump. Este dice que no lo hizo, pero luego afirma que, en caso de haberlo hecho, no habría pasado nada. Es el lenguaje del doble pensar.

Entonces, la posibilidad o no del impeachment contra el presidente Trump, apenas no encontramos en los comienzos de la confrontación. No hay nada seguro hasta ahora de ninguna de las partes.

Los demócratas enfrentan lo impopular que puede ser su decisión de juzgar a Trump. Mientras que este último enfrenta la posibilidad de que el escenario se le complique al punto de perder el apoyo republicano con que cuenta hasta ahora. Todo lo cual transcurre en el complejo electoral. Por lo que no hay nada decidido hasta ahora en la compleja batalla por someter a Trump al impeachment.

La Habana, 3 de octubre del 2019