sábado, 12 de octubre de 2019

527 años después, seguimos conspirando


Ollantay Itzamná

En el proceso de la colonización permanente, incluso durante los dos siglos de repúblicas criollas que transcurren, se fijó en la estructura psicológica, individual colectiva, de los pueblos aborígenes y mestizos, la celebración de 12 de octubre como el “Día de la Hispanidad”.

Nos bautizaron con la promesa de civilizarnos. Nos alfabetizaron con la promesa de modernizarnos. Pero, siglos después, la “civilidad moderna” trastocó los hilos de la trama de la Vida en el planeta, al grado de llevarlo a su debacle.

En un mundo matricida y suicida, el sistema-mundo-occidental, ahora, en crisis civilizatoria, va por todo y por todas partes a escarbar y destruir nuestros territorios bajo la promesa de “desarrollo sostenible, o “economía verde” que jamás llegará para nosotros.

En este contexto, las y los hijos de la Pachamama, incluso luego de haber nadado en los ríos de la urbanidad, desde los territorios y comunidades en resistencia, desde nuestros huertos, estamos dispuestos a conspirar, a subvertir este desorden letal.

Cada 12 de octubre, más allá de las emociones encontradas, debe abonar procesos de subversión y conspiración contra todos los aparatos de la colonización permanente. Ningún nativo de Abaya Yala puede ser tal, y al mismo tiempo autodefinirse como peruano, boliviano, ecuatoriano, guatemalteco, mexicano… Esas quimeras de identidad “nacional criolla”, opera como un establo para acorralarnos, controlarnos, separarnos, aniquilarnos a los pueblos.

Los estados naciones de la República son para nosotros (los pueblos indígenas)  lo que fueron los “pueblos indios” o “encomiendas” para nuestros abuelos durante la Colonia española. Jaulas que aniquilan nuestra identidad, trituran nuestros derechos, y cercos que nos separan para dominarnos.

Los quechuas, aymaras, mayas, guaraníes, mapuches, trascendemos esos corrales criollos de las fronteras de Estado Nación. No pocas veces, estos estados, como en otros tiempos, nos castigan como sus “enemigos internos” sólo porque exigimos la restitución y garantía de nuestros derechos colectivos reconocidos por el Derecho Internacional.

Cada 12 de octubre, indígenas, afros y mestizos debemos reflexionar sobre nuestra condición de NO ciudadanos en estados nacionales altamente etnofágicos.

La exclusión, el empobrecimiento, el racismo, la depredación de nuestros defensores y comunicadores no son accidentales. Son elementos constitutivos de la ontología del “ser criollo” que opera desde los aparatos del poder hegemónico en Abya Yala. En consecuencia, para el o la indígena, el enemigo político/ideológico inmediato a superar son los debilitados estados nacionales.

El 12 de octubre debe abonar nuestras luchas por nuestros derechos políticos, sin desviarnos en el folclorismo rampante. Pero, ante todo, debe desafiarnos a transitar del ejercicio de los derechos culturales  al ejercicio de los derechos políticos.

Urge, pues, trascender del folclorismo victimista que nos agota en mostrar/defender el ropaje indocolonial que nos envuelve, y atrevernos a subvertir a los aparatos ideológicos de la dominación que nos despoja. Urge pensarnos y asumirnos como sujetos sociopolíticos colectivos desde algún intersticio subversivo.


Ollantay Itzamná
Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos
@JubenalQ

Trump afirma que acaba de alcanzar con China "el mayor acuerdo de la historia para los granjeros de EE.UU." y cuenta sus detalles


RT  -   12 oct 2019 14:48 GMT

Otros aspectos del acuerdo incluyen tecnología, servicios financieros y la venta de aviones Boeing.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, con el vice primer ministro chino, Liu He, en la Casa Blanca, en Washington, EE.UU., el 11 de octubre de 2019. Andrew Harnik / AP

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha comunicado este sábado a través de su cuenta en Twitter que ha firmado un tratado comercial con Pekín.

"El acuerdo que acabo de lograr con China es, con mucho, el mejor y mayor que se haya hecho para nuestros granjeros patriotas en la historia de nuestro país", tuiteó el inquilino de la Casa Blanca.

Indicó que "otra cuestión es si se puede producir tanto producto [agrícola] o no".

Asimismo, apuntó otros aspectos del acuerdo, que según Trump incluyen tecnología, servicios financieros y la venta de aviones Boeing por una suma de 16.000-20.000 millones de dólares.

Este viernes, el presidente dio a conocer que las negociaciones comerciales en curso con China dieron los primeros resultados positivos y se alcanzó un acuerdo parcial "muy sustancial de primera fase". En la primera etapa de estas discusiones, las partes han resuelto diferencias concernientes a la propiedad intelectual y los servicios financieros, y se ha acordado la adquisición por parte de China de productos agrícolas por un valor de entre 40.000 y 50.000 millones de dólares.

"Nos llevó mucho tiempo llegar aquí, pero es algo que va a ser genial para China y genial para EE.UU.", declaró Trump el 11 de octubre en el Despacho Oval, tras una reunión con el vice primer ministro chino, Liu He.

Previamente, Trump había prometido firmar el acuerdo comercial con China sin aprobación del Congreso de EE.UU. en caso de que ambas potencias mundiales lograsen un entendimiento.

Putin exhorta a un "concierto global de países" y busca mejorar el sistema de defensa chino


© Sputnik/ Sergey Guneev

SPUTNIK   -   11.10.2019 

Por Alfredo Jalife-Rahme

En el decimosexto Club de Discusión Valdái, el presidente Putin exhortó a conformar un nuevo "sistema global" de "países independientes y soberanos", similar al concierto de potencias del siglo XIX, y anunció que "Rusia ayuda a China a construir un sistema misilístico de defensa" que profundiza la asociación entre Pekín y Moscú.

El Club de Discusión Valdái, que en su decimosexta edición se celebró del 30 de septiembre al 3 de octubre en Sochi, tuvo como tema El alba de Oriente y el orden político mundial, lo cual marca el advenimiento de un nuevo sistema global con predominio asiático cuando el presidente galo Macron acaba de sentenciar "el fin de la hegemonía de Occidente" y el avance civilizatorio y cultural de Rusia/China/India de mayor "inspiración" que el mismo EEUU. 

Después del aviso del presidente Putin en la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2007 —donde colocó las líneas rojas para frenar el irredentismo de la OTAN hasta la periferia inmediata del Kremlin, además de haber denunciado la inviabilidad del globalismo unipolar— han pasado 12 años para que el presidente galo Macron haya entendido los alcances de tan significativo y premonitorio discurso histórico.

En este sentido, han convergido en los recientes pocos meses de mitad de 2019, la decimosexta reunión anual del Club de Discusión Valdái en Sochi, con la reunión bilateral de los presidentes Macron y Putin (en el Fuerte de Bregançon), la Cumbre del G7 en Biarritz —donde tanto el presidente estadounidense Trump como el mismo Macron exhortaron a la reincorporación de Rusia al G8 que se celebrará en EEUU en el 2020— y el no menos discurso histórico de Macron ante 200 diplomáticos después de la Cumbre del G7.

Cabe señalar que Rusia no está nada entusiasmada en reincorporarse al G8 y prefiere un formato más funcional y realista que incorpore a China e India, lo cual se convertiría en un G10 (sumado el G7 de Rusia/China/India) que será muy difícil de digerir por los declinantes países de Occidente (lo que sea que eso signifique).

En forma impactante, el presidente ruso Putin exhortó en Sochi a la creación de un sistema global de "países independientes y soberanos", al estilo del siglo XIX y su concierto de potencias. 

Putin explayó que "el tiempo ha llegado para hablar en términos de un concierto global de modelos de desarrollo, intereses, culturas y tradiciones, donde el sonido de cada instrumento es crucial, inextricable y valioso y para que la música sea jugada en forma armónica, en lugar de ser jugada con notas discordantes, una cacofonía".

El mandatario ruso remató que "es crucial considerar las opiniones e intereses de todos los participantes en la vida internacional, verdadera y mutuamente respetuosas y pragmáticas; en consecuencia, las relaciones sólidas pueden ser solamente construidas entre países independientes y soberanos".

Cabe señalar que el concierto de Europa mantuvo el equilibrio del sistema de poder en dos fases:

1. Del período de 1815 a 1848, como emanación del Congreso de Viena, que fue interrumpido por los levantamientos republicanos, para luego ser reanudado bajo la batuta del canciller alemán Otto von Bismarck de 1871 a 1914 (inicio de la Primera Guerra Mundial). En su primera fase, que duró 33 años, predominaron 5 grandes potencias de Europa: Rusia, Gran Bretaña, Francia, Austria y Prusia.

2. En su segunda fase, que duró 43 años, el concierto fue recreado con Francia, Gran Bretaña, Austria e Italia, con Alemania como la principal potencia continental económica y militar.

Llama la atención la coincidencia entre el exasesor de Seguridad Nacional Henry Kissinger, en cuyas teorías cada vez se basa más el presidente Trump, el cual acaba de desechar al pugnaz asesor John Bolton, quien soñaba librar guerras simultáneas de EEUU contra siete países al mismo tiempo y quien fue defenestrado en forma abrupta al no ser de mayor utilidad para el realismo del presidente estadounidense.

Amén de que las renovadas teorías de Kissinger se encuentran plasmadas en sus dos más recientes libros, tanto Sobre China, como en su Orden Mundial, curiosamente el exsecretario de Estado, a sus 96 años, regresa al espíritu y la letra del tratado de Westfalia de 1648, donde predomina el concepto de "soberanía" que colisiona con la unipolaridad financierista de los globalistas epitomizados por la banca Rothschild y su instrumento George Soros y sus aliados: los Clinton y Obama.

Llama poderosamente la atención la coincidencia del concepto del presidente ruso Putin y su sistema global, al unísono de su concierto de "países independientes y soberanos", en el mismo tenor de Kissinger, en su añejo libro Un Mundo Restaurado: Metternich, Castlereagh y los Problemas de Paz,1812-22, que versa sobre cómo Europa pasó del caos político(a raíz de las guerras napoleónicas) al equilibrio de poder que surgió en el Congreso de Viena que duró alrededor de 100 años.

Después de la ominosa salida unilateral de EEUU del Acuerdo Intermedio de Armas Nucleares (INF, por sus siglas en inglés), el Pentágono realizó una exitosa prueba de un misil crucero que destruyó a su objetivo después de 500 kilómetros de vuelo, el pasado 18 de agosto y que puso en ascuas a los estrategas de Rusia y China.

El rotativo británico The Guardian, muy cercano al mega especulador George Soros, aseguró que el anuncio más importante del presidente ruso Putin, realizado en el reciente Club de Discusión Valdái en Sochi, fue la ayuda de Moscú a China "para construir un sistema misilístico de defensa", que "mejorará en forma radical la capacidad de defensa de China".

Desde la Guerra Fría, solo EEUU y Rusia habían tenido tales sistemas misilísticos de defensa que involucran toda una gama de satélites en el espacio y radares terrestres que permiten la detección temprana de misiles balísticos intercontinentales.

Justamente el 1 de octubre, aniversario de la fundación de la República Popular de China —mientras la dupla anglosajona de EEUU y Reino Unido alebresta a los manifestantes de Hong Kong como parte tanto de la presión geopolítica de la contención de China como de la guerra comercial que libra Trump contra Pekín—,fue develado su nuevo hardware militar que incluye de manera novedosa y/o pública al misil hipersónico Dong Feng-17(DF-17), que será muy difícil que contrarreste el sistema de detección de EEUU.


Durante la sesión de preguntas y respuestas del Club de Discusión Valdái, el presidente Putin esclareció que "el intento de contener a China" es "imposible por definición", y consideró que hoy en Asia el grupo el ASEAN-10 (las Naciones del Sudeste Asiático) se ha posicionado como una "organización central".

Putin adujo que existen varias "estrategias de desarrollo" sobre el concepto Indo-Pacifico cuando Rusia ha desarrollado sus contactos en la Organización de Cooperación de Shanghái e impulsa la Unión Económica Euroasiática, mientras China empuja sus rutas de la seda.

El presidente ruso Putin señaló que "China prosigue una política a nivel global. Entienden todo, saben todo y están listos para responder a cualquier escenario" y adujo que no es posible "mantenerse alejado de un poder global como EEUU".

En suma, pareciera que Putin anhela reconstruir el sistema global al estilo del Congreso de Viena del siglo XIX, después del caos bélico y globalista al que llevó EEUU al mundo durante el siglo XX e inicios del siglo XXI.

EEUU produce nuevas armas nunca antes vistas en Rusia y China. © SPUTNIK/ VITALY PODVITSKI

Al final del día, el presidente ruso epitomiza más bien el concepto de un G-3 de Rusia/China/EEUU, como batuta del nuevo Concierto Global de "países independientes y soberanos" para lo que queda del siglo XXI.