miércoles, 13 de noviembre de 2019

EL RESCATE DE EVO MORALES


Jorge Gómez Barata

Tras conocer que bajo presión militar y para evitar derramamientos de sangre, Evo Morales renunció a su cargo de presidente de Bolivia, el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, le ofreció asilo político y, al recibir su aceptación, organizó una virtual “operación de extracción” contra reloj, para salvar la vida del mandatario depuesto. Una complejidad añadida se deriva de la mediterraneidad tanto de Bolivia como de Paraguay.

Inmediatamente, las secretarías de Relaciones Exteriores y Defensa, así como la Fuerza Aérea de México, organizaron un operativo de rescate. Simultáneamente, se adelantaron gestiones con las cancillerías de Bolivia y Perú para obtener tanto los permisos de vuelos, como que el salvoconducto para que el expresidente pudiera salir de su refugio y abordar el avión enviado por México. En tales diligencias participó el presidente electo de Argentina Alberto Fernández, quien contactó con los mandatarios Martín Vizcarra de Perú y Mario Abdo Benítez de Paraguay.

La primera disposición de los encargados de la operación, fue habilitar el avión que había sido utilizado por el expresidente Enrique Peña Nieto y que la nueva administración traspasó a la Fuerza Aérea Mexicana. Se trata de una moderna nave de uso civil, Gulfstream 550, capaz de realizar el vuelo de cerca de 15.000 kilómetros en ida y regreso a Perú, Bolivia y Paraguay en alrededor de 24 horas.

En la capital peruana el aparato partió a Bolivia pero tuvo que retornar a Lima en espera del permiso para ingresar en el espacio aéreo de Bolivia y llegar hasta Chimoré en Cochabamba a unos 1 500 kilómetros de Lima donde el expresidente Morales abordó la nave.

De regreso a Lima, con Evo a bordo, al aparato se le fijó un estrecho corredor para llegar a Lima, ya en la capital peruana, se le comunicó que, por consideraciones políticas, con el expresidente como pasajero, no podría atravesar el territorio peruano. Afortunadamente, Paraguay concedió autorización para viajar hasta Asunción donde fue abastecido de combustible.

Debido a las negativas de Perú y Ecuador, se trazó una ruta de regreso sobre el mar. No obstante, por el hecho de que Paraguay carece de costas. Debido a que el Ecuador de Lenin Moreno negó permiso de sobrevuelo, fue necesario acudir a Brasil cuyo gobierno concedió autorización para, por una ruta con trazado milimétrico, bordeando la frontera con Bolivia, la nave pudiera salir al Océano Pacifico y, volando sobre el mar, poner rumbo a México, lo cual aumentó en varios miles de kilómetros el recorrido y retrasó la llegada.

No obstante, las dificultades mencionadas y otras, el presidente López Obrador y el canciller Ebrard insistieron en que no hay queja alguna respecto a los países que, por sus propias consideraciones, no autorizaron el sobrevuelo de la nave mexicana y tampoco conflicto con Estados Unidos que no intervino ni enjuició la actuación de México que, según el canciller, fue puesta en conocimiento de la Organización de Estados Americanos y las Naciones Unidas.

En este contexto se recordó la tradición mexicana respecto al derecho de asilo y entre otros ilustres exiliados se mencionaron a José Martí, Giuseppe Garibaldi, decenas de españoles durante la Guerra Civil, entre otros Luis Buñuel y León Felipe, además de Víctor Raúl Haya de la Torre y Rigoberta Menchú, así como cientos de chilenos y argentinos. También pudo aludirse a Lev Trotski, perseguido por Stalin y a Carlos Prío, presidente cubano que en 1952 fue derrocado por Fulgencio Batista.

En julio de 1955 Fidel y Raúl Castro llegaron a México, inicialmente no como exiliados y debido a sus actividades conspirativas, en junio de 1956, fueron detenidos por la Policía Federal. La situación fue saldada por la intervención del expresidente Lázaro Cárdenas quien intercedió ante el presidente Adolfo Ruiz Cortines, quien virtualmente les otorgó la condición de refugiados. El 25 de noviembre del propio año, Fidel y Raúl y otros 80 expedicionarios, dejaron México a bordo del yate Granma.

Los exitosos esfuerzos del gobierno mexicano para rescatar a Evo Morales están siendo complementadas por la convocatoria de los mecanismos de la OEA para esclarecer el golpe de estado y tratar la situación creada en Bolivia.

México y su presidente le cumplieron a América Latina. Gracias. Allá nos vemos.

La Habana, 13 de noviembre de 2019


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El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

López Obrador, sobre la llegada de Evo Morales: "Debe sentirse en México como en su casa"


RT   -   13 nov 2019 13:28 GMT

El mandatario mexicano dijo que su país acogerá a los refugiados políticos que se encuentran en la Embajada de México en La Paz y evaluará la situación en Bolivia antes de fijar una postura sobre el nuevo Gobierno boliviano emanado del golpe de Estado.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Edgard Garrido / Reuters

El presidente de México, Andrés Mánuel López Obrador, dijo este miércoles que su Gobierno cumplió con un "deber político y moral" al otorgar asilo político a Evo Morales, presidente depuesto de Bolivia, quien tuvo que salir de su país tras un golpe de Estado.

"Nosotros cumplimos con un deber político y moral, hicimos lo que consideramos justo y humano. Tampoco tengo nada que ocultar", afirmó. "Y lo considero un buen gobernante, esa es mi opinión, aunque esto no es lo que nos llevó a tomar la decisión que tomamos. Le dimos asilo porque estaba en peligro su vida y teníamos que actuar de manera consecuente". 

El presidente señaló que su administración tiene todavía el compromiso de traer a México a los bolivianos que están en al Embajada de México en La Paz y solicitaron asilo político. Además, celebró la tradición de México para dar refugio a los perseguidos políticos.

También explicó que su administración evaluará los acontecimientos que ocurren en Bolivia antes de fijar una postura, sobre el reconocimiento al nuevo Gobierno emanado de un golpe de Estado.

"Nosotros tenemos que apegarnos a los principios de la política exterior de México, de nuestra tradición diplomática. Es un timbre de orgullo lo que se ha hecho. Ningún país en el mundo tiene un historial tan consecuente y digno en materia de asilo como nuestro país", afirmó el mandatario mexicano en alusión al asilo político concedido a Evo Morales. 

Además, el mandatario mexicano defendió la decisión tomada, luego de que algunos de sus opositores cuestionaran dicha medida, criticando el coste de ofrecer asilo al expresidente boliviano.

"Lo demás es menor y mezquino, quién paga los gastos, que por qué se les da casa y alimentos, y cosas por el estilo que demuestran una actitud muy elemental, muy propia del conservadurismo", dijo..
En este sentido, arremetió contra sus adversarios políticos conservadores. "Ayudan estas cosas a que emerja lo que está oculto, por ejemplo el racismo", manifestó López Obrador. 

"Ahora con esto del asilo a Evo me sentí muy respaldado, porque fue una operación conjunta muy bien llevada a cabo por la Secretaría de la Defensa y la Secretaría de Relaciones Exteriores, porque salieron muy bien las cosas", resaltó el presidente. "No fue fácil actuar a tiempo, porque el avión se envió con anticipación. Porque era cosa de horas. A partir que se da la instrucción se prepara todo (...) a lo mejor no iban a dejarlo llegar si hubiera salido tarde".

También resaltó los logros de Evo Morales, en el terreno económico y social. "Bolivia era de los pueblos más atrasados del continente. Estos que tienen obsesión por el crecimiento económico saben cuánto fue? De 4 % en promedio. Pero no fue crecimiento solamente, fue desarrollo", señaló.

Cuando se le cuestionó a López Obrador si tenía previsto reunirse con Evo Morales, dijo que le gustaría que se diera ese encuentro, aunque, dijo, es respetuoso de las actividades del presidente boliviano depuesto.

"Yo quiero que él tenga tiempo y libertad para sus cosas, soy respetuoso de sus tiempos, de su agenda. Él debe sentirse en México como en su casa. Si me pidieran reunirme con otro personaje a lo mejor no, con Evo, si se pudiese establecer la comunicación, claro que sí", apuntó.