sábado, 4 de abril de 2020

Coronavirus en El Salvador | "El presidente es inteligente, muy audaz, pero no sabe de salud pública"


A juicio del exfuncionario, quien lleva en cuarentena más de 20 días,  Nayib Bukele debe asesorarse con el gremio médico, porque en el gabinete ampliado de salud no hay expertos en medicina además del ministro.

LA PRENSA GRÁFICA   -   Por Evelyn Machuca
4 de Abril de 2020 - 00:00 HS


Ricardo Cea Rouanet, su esposa, sus tres hijos y las esposas de estos cumplen hoy 23 días de estar guardando cuarentena en un centro de contención, tras haber ingresado al país vía área luego de un viaje familiar.

Más allá de las denuncias ya conocidas y divulgadas en redes sociales desde los propios encuarentenados, el exdirector del Seguro Social hace valoraciones críticas desde su punto de vista como profesional en medicina.

Enumera las buenas medidas adoptadas en todo el país, critica la implementación de estas, hace recomendaciones sobre lo que hay que mejorar, pero sobre todo, llama al Gobierno a escuchar.

¿Cómo ha sido su experiencia en cuarentena, desde un punto de vista médico? ¿Qué se ha hecho bien o mal? Qué se ha hecho mal?

Desde el primer momento en que nos llevaron al albergue de la Villa Olímpica, eso era todo un desastre. Nadie sabía qué hacer. Desgraciadamente, desde el principio se cometieron demasiados errores: nos ponían a todos juntos en un cuarto con cinco camarotes y en cada cuarto metían a 10 personas, sin preguntar más que el nombre, no preguntaban ni de dónde venía ni con quién había tenido contacto.

¿Tampoco les preguntaron si padecían enfermedades crónicas?

Respuesta Nada. Luego nos llevaban al comedor a todos juntos. Hacíamos una fila sin guardar ninguna distancia. No nos dieron mascarillas, porque no tenían. Era un desorden, no había ninguna medida de cuarentena real más que tenernos apartados a todos juntos para no contaminar a la población, sin pensar en que nosotros mismos nos podíamos contaminar.

¿Cuántas personas eran ese 13 de marzo y cuántas después de una semana?

Nosotros fuimos el segundo grupo que llegamos a la Villa y estuvimos allí solo cuatro días, y en ese tiempo nos llegamos a juntar quizás unas 300 personas. De allí, empezaron a llevarnos a otros lados. A nosotros nos trajeron para Apaneca, al Hotel Alicante, de noche. Nos tomaron datos, nos separaron en un cuarto por pareja y nos tomaron la temperatura. Afortunadamente, tres de los miembros de esta familia somos médicos; entonces, sin que nos dijeran nada, nosotros tomamos todas las precauciones para una cuarentena; no salíamos del cuarto ni nada. Nos tomaban temperatura día y noche y revisaban si teníamos algún síntoma.

¿En qué momento les tomaron la prueba del coronavirus?

Desde que vinimos las pedimos y nos dijeron que aquí no tenían ninguna noción de eso. Y ese es el principal problema que han tenido los albergues. Cada albergue está manejado por un médico y por un militar. Ese médico coordina que se nos tome la temperatura, la logística, pero si les preguntábamos por las pruebas nos decían que no tenían ni idea de eso, y así pasamos 10 días. Después solo nos hicieron la prueba a siete y no nos dijeron jamás cómo habíamos salido. Nos decían que no sabían el resultado, que ese se mandaba al SIBASI. Y ante mi insistencia, y porque sabían que soy médico y comencé a hacer presión, me dijeron que salió negativo, pero jamás me entregaron nada por escrito.

¿Solo siete exámenes?

No tomaron más exámenes, insistiendo nosotros. Y el problema es que aunque la gente aquí nos trata muy bien, es muy amable el personal médico joven, los enfermeros, por ejemplo, mi esposa es una persona con una enfermedad cardíaca de alto riesgo y también mi persona, ambos somos mayores de 70 años y estamos en tratamiento los dos por hipertensión y fue imposible conseguir medicinas, hasta que con una acción de presión hubo alguien que se ofreció comprarme la medicina y es así como hemos ido pasando.

Entonces, ¿estuvo con ustedes la señora que murió, que era diabética?

Sí. La señora que murió en el Saldaña era una persona diabética que tenía tratamiento con insulina, y todo personal médico sabe que el tratamiento con insulina requiere de una cadena de frío y aquí no la tenía. Tampoco tenía una dieta especial, así que se descompensó y de noche la vinieron a traer para llevarla al Saldaña. El esposo, que estaba con ella, le hablaba todos los días y ella le decía que no la atendían, que aunque llamaba a alguien para que la atendieran no la atendían, hasta que un día al hijo le avisaron de una funeraria que la señora había muerto.

¿Cuál es el mayor problema que considera hay en los albergues?

Que las personas exigimos y exigimos que nos hicieran pruebas y nunca se hicieron. Ya vinieron ayer, y habían venido el domingo también, pero nadie sabe los resultados. Entonces, el problema son dos cosas principalmente: primero, la falta de comunicación entre los centros de contención y las autoridades centrales, porque un día viene una persona y da una indicación, otro día viene otra persona y da otra indicación. Un desorden; y lo segundo, si de los 46 casos confirmados, 39 han salido de un centro de contención, ¿cómo es posible que hayan esperado tanto o no se estén haciendo a todos las pruebas de covid-19?

¿No están escuchando las sugerencias las autoridades?

Como médico, pienso que quien debería estar tomando las decisiones a nivel central es un comité multidisciplinario de médicos, ellos saben cómo manejar una situación de este tipo; pero sabiendo que es una situación de emergencia sanitaria, la están manejando como si se tratara de una situación política. No aceptan ninguna sugerencia. El Colegio Médico ha insistido, los infectólogos han insistido en cómo debe ser una cuarentena, cuánto tiempo debe durar, en el riesgo de las personas que vienen a tomar las muestras sin equipo adecuado, están arriesgando hasta al personal médico. Pero no hay quien escuche, porque piensan que todo el que opina lo hace para atacar al Gobierno.

¿No es el gabinete ampliado de salud el idóneo para estar a cargo de esta crisis?

No están permitiendo que participe el gremio médico, varios epidemiólogos se han pronunciado diciendo que no se está cumpliendo bien la cuarentena, que no debe ser tanto tiempo, que debe haber un aislamiento completo de los casos confirmados, que no deben estar juntos sospechosos con confirmados. Y perdone lo que le voy a decir, pero: ¿qué sabe una señora que está en el Gabinete y que es la que manda, de salud pública? Nada, habla como si fuera experta.

Pero no escucha el presidente.

El presidente ha actuado rápido. Las medidas que ha adoptado han sido correctas, por eso se ha retrasado la aparición de los pacientes, aunque creemos que hay más de los que han dicho, porque colegas médicos en el Saldaña me han informado que han ingresado personas confirmadas por coronavirus, pero que no aparecen en los datos que ha dado el Gobierno. Entonces, el problema de todo esto es que la gente no cumple indicaciones porque no cree. Se arriesga porque tiene necesidad. Busca una solución y no la encuentra. Hace preguntas y nadie le responde. Y de todos aquellos que las hacen se piensa que están en contra del Gobierno. Yo le pido al presidente que atienda. Sabemos que es inteligente, que es un político muy audaz, muy millenial, pero que reconozca que no sabe de salud pública. El error más grande de una persona que tiene la responsabilidad de todo un país es no reconocer que no lo sabe todo. Tiene que recurrir a quien sí sabe para evitar desgracias que lamentar.

China reanuda por completo servicios de transporte público tras paralización por epidemia


XINHUA  -    2020-04-04 19:30:02


BEIJING, 4 abr (Xinhua) -- China ha reanudado por completo sus servicios de transporte público terrestre y ferroviario urbano, los cuales habían sido interrumpidos a causa del avance de la epidemia del nuevo coronavirus, informó hoy sábado el Ministerio de Transporte.

Al día 3 de abril, todas las ciudades de nivel de prefectura y distritos del país han reanudado las operaciones de transporte público terrestre, mientras que las 41 ciudades con tránsito ferroviario urbano han restaurado por completo sus servicios, expresó el ministerio.

Esta reanudación se produce al mismo tiempo que el país intenta revitalizar el crecimiento económico mientras continúan los esfuerzos para contener la propagación de la epidemia del nuevo coronavirus.

La Comisión Nacional de Salud dijo el sábado que recibió informes de 19 nuevos casos confirmados de COVID-19 en la parte continental de China el viernes, de los cuales 18 fueron importados. El nuevo caso autóctono fue reportado en la provincia de Hubei.

¡APLAUSOS!


Jorge Gómez Barata

Las crisis humanitarias cuando son generadas por adversidades naturales, dan lugar a una enorme perplejidad, abren interrogantes trascendentales y motivan un enorme despliegue de creatividad. Las instituciones y las mentes científicas más brillantes, los políticos más lúcidos y los comentaristas más sagaces han sido retados y movilizados por el enigma del COVID-19.

Muchas de las instituciones y profesionales consagrados a esos esfuerzos no son conocidos porque a diferencia de esferas en las cuales los expertos teorizan durante años y décadas, verbigracia la existencia de vida extraterrestre, en la medicina y en las ciencias asociadas con ella, los profesionales no suelen especular y revelan sus innovaciones cuando son viables.

Así ocurrió el 3 de diciembre de 1967 cuando se difundió que el Dr. Christiaan Barnard, en Sudáfrica realizó el primer trasplante de corazón. Obviamente el proceder quirúrgico estuvo precedido por largas investigaciones y experimentos que no recibieron publicidad alguna. Lo mismo ocurre en la lucha contra la actual pandemia. No obstante, algunos nombres de prominentes científicos latinoamericanos son mencionados por sus aportes, entre ellos, figuran:

Marina Escalera-Zamudio. Viróloga mexicana, egresada de la Universidad Autónoma de ese país que labora e investiga en el departamento de Zoología de la Universidad de Oxford, Inglaterra y forma parte de la vanguardia en la lucha contra la COVID-19.

La científica comentó que es preciso “armar un árbol genealógico del nuevo coronavirus para averiguar de dónde viene, dónde surgió y cómo fue esparciéndose a través de diferentes espacios geográficos y poblaciones”. Según ella: “Se trata de un momento histórico para la ciencia” aunque dijo estar preocupada porque esta no será la última vez que suceda y teme lo que pueda ocurrir si no hay un fondo global para tener una repuesta inmediata y adecuada a brotes epidémicos.

“Crisis así, evidencian la importancia de la ciencia como una necesidad básica y no como un lujo…”

El colombiano Javier Jaimes, estudió medicina veterinaria en la Universidad Nacional de su país y ejerce como virólogo en la Universidad Cornell de Nueva York, donde investiga sobre los coronavirus. Según el científico, uno de los desafíos que presenta este empeño es que, aunque los virus se parecen unos a otros, cada uno de ellos es una novedad y debe ser estudiado “prácticamente desde cero”.

Aunque su equipo no tiene respuesta acerca de por qué el nuevo coronavirus se transmite tan rápidamente, su hipótesis es que en su proceso evolutivo el virus adquirió una característica que hace que salga de la célula listo para infectar”, pudiera decirse que “preactivado”. Este competente doctor considera que: “Participar en una emergencia internacional de ese tipo…es un privilegio que le da más sentido que nunca a su carrera científica”.

Irene Bosch, bióloga venezolana egresada de la Universidad Central de Venezuela, doctora por Harvard en biología molecular y Medicina Tropical por el Instituto Tecnológico de Massachusetts, especializada en dengue, zica y chikungunya cree que: “La magnitud de esta pandemia, no la conocen ni siquiera los científicos…” “Es horrible. La historia se repite y pareciera que no aprendiéramos. Este tipo de desastre puede ser resultado del desmejoramiento de la sociedad global”.

Desde hace un año Bosch trabaja con colegas de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y en un proyecto para crear exámenes rápidos capaces de detectar enfermedades infecciosas. Al desencadenarse la pandemia emprendió una carrera contra reloj para desarrollar una prueba rápida de diagnóstico. De prisa hicimos un tamizaje complejo que nos permitió escoger los anticuerpos que tienen que trabajar mano a mano para agarrar al virus”.

Entre la pléyade de científicos que aportan esfuerzos y talentos en la lucha contra el coronavirus causante de la CIVID-19, figuran los cubanos Arturo Casadevall, un calificado investigador experto en enfermedades infecciosas, nacido en la ciudad cubana de Sancti Spiritus y, radicado en Estados Unidos donde integra un equipo que aplica un tratamiento para tratar de curar a los enfermos por coronavirus. La terapia se base en utilizar plasma de pacientes que se han recuperado de la enfermedad y tratar con sus anticuerpos a los enfermos.

Reconocido es también el doctor Luis Herrera del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnológica de La Habana quien lideró el desarrolló del interferón ALFA 2B, uno de los medicamentos utilizados en el tratamiento de los enfermos infectados con el Nuevo coronavirus.

En Europa y en Cuba se ha instalado la iniciativa de cada noche, exactamente a las nueve, aplaudir al aire en homenaje simbólico a los miles de hombres y mujeres que, en todas las latitudes, arriesgando su salud y su vida, laboran largas jornadas en la asistencia a los enfermos y el cuidado de los sanos para preservar su salud. Desde los diarios ¡Por esto!, nos sumamos al aplauso y al homenaje. Allá nos vemos.

La Habana, 02 de abril de 2020


El presente artículo fue publicado por el diario ¡Por esto!

¿Cómo esperamos al COVID19 las y los indígenas en las comunidades?


Ollantay Itzamná

COVID19 desarticula lo poco que quedaba de “la sociedad” moderna, en especial en las ciudades. De ahora en adelante, al parecer, el solipsismo (auto aislamiento individual) será sinónimo de seguridad, y la fobia al “abuelo enfermo”, quizás una virtud de citadinidad. ¿Murió el proyecto moderno de societas? ¿Venció el proyecto “transmoderno” de comunitas? No sabemos aún.

Desde hace algunos años atrás, retomé mi proceso de reencantamiento con nuestra Madre Tierra, y salí del asfalto para volver a la comunidad rural. Allí, a algunos kilómetros de distancia del asfalto urbano, convivo en comunidad con otras familias indígenas. Algunas de ellas, culturalmente mestizas, genéticamente indígenas.

Contamos con patios reducidos donde criamos nuestros animales menores para el sustento. Algunos tenemos huertos. Otros alquilan pedazos de suelo a las fincas vecinas para el cultivo de granos. Algunos intercambiamos entre vecinos lo que producimos. Tenemos un nacimiento de agua comunitario que la criamos con mediano esmero.

Nuestros niños, al igual que los abuelos/as, conviven con nosotros, en la comunidad. En estos días de “Toque de Queda”, con satisfacción nos enteramos que fuimos varios los vecinos que llevamos alimentos a las dos abuelas en sus ranchitos…

¿Cómo transcurre la vida en nuestra comunidad, en tiempos de agorafobia (fobia al encuentro)?

En lo que va de la pandemia de COVID19, el ritmo de vida de mi comunidad no cambió en demasía. Ellas continúan saliendo, antes del amanecer, al molino llevando consigo el nixtamal (maíz hervido) para hacer las tortillas. Ellos, al clarear el día, continúan marchando temprano como jornaleros a las fincas vecinas. Nuestros niños ya no van a la escuela comunitaria, pero continúan reuniéndose para jugar, y aprendiendo en los huertos.

Nuestra comunicación con el pueblo más cercano se redujo al mínimo. Ya no pasan los camioncitos de transporte público por nuestra comunidad. Salimos una vez a la semana al mercado del pueblo para comprar lo esencial… Al parecer, ¿el pueblo, o la zona urbana, se vuelve menos atractiva que antes para indígenas rurales?

Aunque el Estado carece de capacidad para registrar casos de contagios de COVID19, indican que el caso de contagio confirmado más próximo está a un promedio de 150 Km de distancia…

No está muy lejos geográficamente, pero socioculturalmente pareciera que estuviese en otro Continente…

Algunos de nuestros vecinos de comunidades aledañas continúan aun saliendo hacia la ciudad próxima a trabajar. Incluso en la comunidad, dos de nuestros vecinos aún salen diario a trabajar a la ciudad próxima… Posiblemente nos llegará COVID19 si las ciudades no tienen capacidad, ni voluntad política, para controlar el virus.

Por ahora, estamos en “auto” aislamiento comunitario. Mas no encarcelados. Consumimos menos del mercado, pero nos dedicamos más a cultivar/criar en el patio/huerto. No sufrimos el pánico colectivo. Temor sí tenemos. Pero, seguimos criando y cuidando la vida en comunidad.

¿Qué ocurrirá cuando COVID19 nos llegue, si acaso? No lo sabemos con certeza. Lo único cierto es que no abandonaremos a nuestros abuelos, ni a nuestros seres queridos difuntos. Los enterraremos, con todos los cuidados posibles, en los huertos, porque muy probable que los “protocolos de sanidad estatal” jamás voltearán la mirada hacia nuestras comunidades indígenas. Y no tendrían por qué hacerlo, porque estas u otras comunidades indocampesinas subsistimos sin estados, ni repúblicas por cerca de doscientos años. Incluso contra la voluntad estatal subsistimos. Tampoco seremos motivos de titulares noticiosos.


Ollantay Itzamná
Defensor latinoamericano de los Derechos de la Madre Tierra y Derechos Humanos
@JubenalQ

Sánchez: "Vamos a tener sucesivos estados de alarma hasta recuperar la cotidianidad"


El presidente, por ahora, pide apoyo al Congreso para prorrogar el confinamiento hasta el 26 de abril. Dice que los siguientes servirán para hacer la "transición" y "recuperar algo" la normalidad

EL PERIÓDICO   -   Pilar Santos
MADRID - SÁBADO, 04/04/2020 - 17:05

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el viernes, durante una visita a una fábrica que hace respiradores, en Móstoles. / MONCLOA / BORJA PUIG DE LA BELLACASA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, propondrá al Congreso de los Diputados alargar el estado de alarma hasta el 26 de abril para garantizar el confinamiento social, pero ya ha advertido de que será necesario volver a hacerlo de nuevo. El jefe del Ejecutivo ha tomado esa decisión después de reunirse esta mañana con el consejo de científicos y el comité técnico de gestión del coronavirus. "Vamos a tener sucesivos estados de alarma hasta recuperar la cotidianidad", ha declarado en una rueda de prensa en la Moncloa. Y esa normalidad, tras luchar contra la pandemia de la covid-19, volverá poco a poco. Un equipo en la Moncloa, ha avanzado, ya estudia cómo será esa "transición" social y laboral.

Sánchez ha admitido que no será suficiente que el estado de alarma dure hasta el 26 de abril, pero que lo hace así, pidiendo prórrogas quincenales, porque considera necesario que el Congreso se pronuncie en estas circunstancias y quiere crear ese "precedente" para los presidentes que en el futuro puedan encontrarse en una situación similar. Los 350 diputados deben votar cada vez que el Ejecutivo quiere alargar las medidas excepcionales y así lo harán, de nuevo de manera telemática, esta próxima semana. 

"Me someto a estos 15 días de nuevo de prórroga, pero ya anuncio que vendrán más días. Pero insisto: no los mismos, serán distintos, empezaremos a recorrer ese pasillo, a hacer esa transición y a recuperar algo de nuestra vida no solamente personal sino también económica y social", ha explicado. Los sectores que no son esenciales, que se vieron obligados a parar este pasado lunes con un permiso retribuido recuperable, podrán volver a sus tareas pasada la Semana Santa, ya que el Ejecutivo no alargará ese decreto ley que ha supuesto casi el cierre total de la producción y que acabará, como estaba previsto, el 9 de abril. 

Sánchez se ha puesto en contacto este mediodía con algunos líderes de los partidos políticos para explicarles las razones y pedirles su apoyo. Pablo Casado, presidente del PP y jefe de la oposición, apoyará el alargamiento, según ha anunciado él mismo en Twitter tras hablar por teléfono con jefe del Ejecutivo. "Le he vuelto a transmitir el apoyo del Partido Popular para las medidas de contención contra el coronavirus", ha manifestado Casado. "La lealtad y la unidad exigen eficacia y transparencia", ha añadido a modo de crítica. También respaldará la prórroga Ciudadanos, como ha confirmado Inés Arrimadas también en Twitter tras la conversación. El Gobierno no tendrá problemas para lograr el respaldo a la prórroga de la mayoría del Congreso.

El que no ha querido hablar con el jefe del Ejecutivo ha sido presidente de Vox, Santiago Abascal, alegando que la información que traslada el jefe del Ejecutivo es "escasa y poco creíble". Además, ha pedido su dimisión y ha acusado a miembros del Gobierno de ser "responsables" de los más de 11.000 muertos a causa de la covid-19. Sánchez continuará la ronda con los dirigentes de la oposición y los presidentes autonómicos en las próximas horas.

Contra el "relajamiento de las normas"

José García Molina, comisario principal de la Policía Nacional, ha denunciado que las fuerzas de seguridad empiezan a observar "cierto relajamiento en el cumplimiento de las normas". "Por favor, respeten las normas. El virus lo paramos todos juntos", ha dicho antes de advertir de que "se están aumentando las propuestas de sanción y las detenciones con puesta a disposición judicial".  

España vive con importantes restricciones de movimientos desde el 15 de marzo para frenar el contagio de la covid-19, un coronavirus que ya ha causado más de 60.000 muertos en todo el mundo, 11.744 en España.

CORONAVIRUS Y POBREZA


Por Chencho Alas

Hace unos cuatro años, Pamela Couture profesora de la facultad de teología de la Universidad de Ontario, Canadá, me invitó a dar clases de Teología de la Liberación a quince estudiantes de doctorado. Mi respuesta fue, puedo darles las clases, pero debe ser en El Salvador, no en un aula canadiense. La mejor manera de entender esta teología es en el terreno, allí donde se vive la pobreza. Mi propuesta fue aceptada, a los pocos meses tenía en el Condominio San Blas, La Libertad, a Pamela y sus estudiantes.

Fue una experiencia inolvidable para los canadienses, para Yeny Nolasco que me asistía y para mi. Por la mañana teníamos las clases y por la tarde nos íbamos al campo a trabajar con las comunidades vecinas. Evité hacer presentaciones abstractas acerca de la Teología de la Liberación; preferí hablar acerca de mi experiencia en este campo trabajando de párroco en Suchitoto. La importancia de hacer un análisis de la realidad ecológica, política, económica, social y religiosa de la sociedad en que se vive; enfrentar esa realidad con el mensaje bíblico, con la palabra de Dios y decidir el qué hacer. En el caso de Suchitoto decidimos organizarnos para exigir la reforma agraria dada la concentración de la tierra en muy pocas manos; tener celebraciones de la palabra en todos los cantones insistiendo en el valor profético de la revelación y organizarnos en comunidades eclesiales de base. La reacción del gobierno presionado por la oligarquía no se hizo esperar. De inmediato comenzó la persecución a nuestros campesinos, sobre todo a los líderes. En mi caso,  yo fui secuestrado y torturado.

Por la tarde nos íbamos al campo. De antemano habíamos avisado a los campesinos de la llegada de los canadienses. Tuvimos oportunidad de sembrar en casi todos los patios arbolitos frutales del vivero que tenía en mi casa. Fue una oportunidad muy importante para los visitantes de conocer la realidad social que se vive en un país pobre.

La realidad planetaria que estamos viviendo hoy debido a la pandemia del coronavirus,  me hace recordar la pobreza permanente en la que viven los campesinos y los habitantes de barriadas en nuestras ciudades. Para ellos no es nada nuevo, excepto el poder morir de una nueva enfermedad. Esa misma realidad se está viviendo el día de hoy en todo el mundo, ya se trate de países pobres o ricos.

Los estantes de los supermercados están vacíos de artículos de primera necesidad. Nadie los puede comprar, no importa si tiene dinero o no. Esta es la nivelación social  planetaria más grande de la historia, provocada por un virus tan pequeño que se necesita de microscopio para poderlo ver. El número de contagiados en 171 países supera el millón y el de muertos los 58,000 al día de hoy, 3 de abril. Según el doctor Fauci, las dos primeras semanas de este mes, Estados Unidos llegará a los 200,000 contagiados.

Es impresionante ver las colas inmensamente largas de gente esperando que abran los supermercados para luego encontrarse que muchos de los estantes están vacíos. Me acuerdo de los años de la Contra en Nicaragua. ¡Era doloroso! La frase más común que uno oía era “no hay, no hay”. La falta de artículos de primera necesidad no se debía a una pandemia, sino a la política de Reagan, un presidente criminal que financiaba a la Contra formada por exmiembros de la guardia nacional nicaragüense que combatían a los sandinistas.

Las guerras, producto irracional del ser humano, son peor que las pandemias. Un virus no piensa, no siente, es ciego. Se pueden combatir gracias a la investigación científica acumulada en universidades, en centros especializados en donde se tienen todos los instrumentos para encontrar los remedios necesarios. No así las guerras. Estas son el producto del pensamiento y la voluntad malévola de quienes quieren por todos los medios imponer a otros países sus intereses. El hambre que se vive en Venezuela no se debe al mal manejo económico y financiero del gobierno de ese país, sino a la voracidad del estamento norteamericano que busca por todos los medios apoderarse del petróleo de la tierra de Bolivar. Lo mismo podemos afirmar de la situación precaria que vive Cuba, la solidaria, la generosa. Se debe al bloqueo yanqui.

Las guerras son un instrumento de enriquecimiento de unos cuantos dueños de la industria armamentista, muy poderosa por cierto. Algunas se llevan años para que se firmen los acuerdos de paz. La guerra que le ha impuesto el imperio yanqui a Afganistán ya tiene 18 años y no termina. La pandemia del coronavirus va a dejar los campos desolados, la industria estancada, las finanzas en recesión, y sobre todo, mucha hambre. Pero primero Dios, pronto pasará. No así el hambre, la pobreza que conocemos de nuestros pueblos, particularmente de los campesinos. Esta no tiene fin, porque ni los gobiernos ni las oligarquías están dispuestos a repartir equitativamente el pan.

Austin, Tx, 04 de abril de 2020

Donald Trump no planea usar mascarillas por covid-19


RT   -    4 abr 2020 11:08 GMT

La eficacia de las mascarillas como medio de protección contra el virus no está demostrada.

Donald Trump en la Casa Blanca, 3 de abril de 2020. Alex Brandon / AP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este viernes –en una rueda de prensa en la Casa Blanca– que no tiene pensado ponerse mascarillas ante el brote del nuevo coronavirus. "No creo que vaya a hacerlo", afirmó ante los periodistas.

Trump añadió que llevar mascarillas en un intento de frenar la propagación del SARS-CoV-2 ha de ser "una cosa voluntaria". "Pueden hacerlo. No tienen que hacerlo. Elijo no hacerlo, pero algunas personas pueden quererlo, y está bien", aclaró el mandatario su postura.

Sus declaraciones se produjeron tras recientes recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés), organismo que cambió su postura respecto al uso de mascarillas como medio de protección de la covid-19, distanciándose de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los CDC recomendaron utilizar cubiertas de tela para la cara en lugares públicos donde es complicado mantener el distanciamiento social, como tiendas y farmacias, y sobre todo en zonas de alta transmisión comunitaria, pero enfatizaron que no se refieren a las mascarillas quirúrgicas o respiradores N95, que "son suministros críticos que deben seguir siendo reservados para los trabajadores de la salud".

La OMS, por su parte, considera que "las mascarillas quirúrgicas no necesariamente protegen y pueden dar una falsa sensación de seguridad", y aconseja usarlas únicamente a quienes presentan síntomas –para minimizar las posibilidades de que contagien a los demás–, al personal médico y a aquellos que cuidan de los infectados.

"Si no se presentan los síntomas respiratorios característicos de la covid-19 (sobre todo tos) o no se está cuidando a una persona que pueda haber contraído esta enfermedad, no es necesario llevar puesta una mascarilla clínica", destaca la OMS.

PROHIBIDO OLVIDAR A HENRY REEVE


Por Pedro Martínez Pírez

Ciento setenta años se cumplen este sábado del nacimiento en Brooklyn, Nueva York, de un joven estadounidense, Henry Reeve, quien a los 19 años de edad vino a Cuba en una expedición, participó en cuatrocientos combates y alcanzó por su valentía y arrojo el grado de General de Brigada del Ejército Libertador.

Conocido en Cuba como El Inglesito, Henry Reeve participó cuando era un adolescente en la Guerra de Secesión en su país, vistiendo el uniforme del Ejército del Norte contra los esclavistas del Sur.

Y atraído por la gesta independentista iniciada en Cuba por Carlos Manuel de Céspedes el 10 de octubre de 1868 y por las ideas libertarias de los emigrados cubanos de la época radicados en Nueva York, decidió viajar a Cuba e integrarse al Ejército Libertador. Fue capturado al llegar y fusilado por los colonialistas españoles, que lo dieron por muerto, pero sobrevivió a las heridas y ya el 13 de junio de 1869 ostentaba el grado de Sargento de Segunda Clase en las filas independentistas cubanas.

El 2 de octubre de ese mismo año fue ascendido a Teniente; el 16 de junio del año siguiente a Capitán; dos años más tarde a Comandante; el 3 de marzo de 1873 fue ascendido a Teniente Coronel, cuatro meses después a Coronel, y en diciembre de ese año a General de Brigada.

Henry Reeve combatió bajo las órdenes de dos grandes jefes militares independentistas: el camagüeyano Ignacio Agramonte y el dominicano Máximo Gómez, quien dijo que El Inglesito “une a un valor probado, una rectitud y seriedad poco comunes en su modo de mando. De ahí que sus soldados a la vez de un respeto profundo le quieren como un padre”.

La historia de los combates en los que participó Henry Reeve es impresionante. Fue muchas veces herido a lo largo de sus siete años como integrante del Ejército Libertador de Cuba. Y en septiembre de 1873, cuando actuaba como Jefe de la Caballería, recibió una gravísima herida en su pierna derecha que le afectaría  hasta su muerte heroica el 4 de agosto de 1876.

Muchas personas en el mundo conocen las hazañas de los integrantes de los contingentes médicos que llevan el nombre de Henry Reeve, pero algunos no saben que fue el Comandante Fidel Castro, quien el 19 de septiembre de 2005 bautizó con ese nombre a la brigada que Cuba ofreció a los Estados Unidos para enfrentar los graves daños humanos y materiales provocados por el huracán Katrina, y que el presidente de entonces, George W. Bush, no aceptó.

“Nosotros demostraremos que hay respuestas a muchas de las tragedias del planeta”, dijo Fidel Castro en el acto de creación del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias “Henry Reeve”.

Y agregó el líder histórico de la Revolución Cubana: “nosotros demostraremos que el ser humano puede y debe ser mejor, y demostraremos el valor de la conciencia y de la ética”. Nosotros ofrecemos vidas, enfatizó Fidel.

Desde su creación contingentes de la Henry Reeve han prestado su ayuda solidaria a numerosas naciones, en el primer quinquenio de su existencia, a Guatemala, Pakistán, Bolivia, Indonesia, Perú, México y China.

En los últimos diez años contingentes de la Henry Reeve actuaron solidariamente en Chile, luego de un terremoto, en Haití por el impacto de otro terremoto que provocó una epidemia de cólera.

Célebre fue la actuación en 2014 de la Henry Reeve en Sierra Leona, Guinea y Liberia, para combatir el ébola, y al año siguiente por el terremoto en Nepal y la tormenta tropical “Erika” en Dominica.

El año 2016 estuvo marcado por la presencia de brigadistas de la Henry Reeve en Ecuador, sacudido por un terremoto, y en Haití, azotada por el huracán Matthew.

Al año siguiente contingentes de la Henry Reeve se hicieron presentes en Perú, por fuertes lluvias, y en varios Estados de México, afectados por un terremoto.

Hace dos años el Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud otorgó a la brigada médica cubana el Premio de Salud Pública en memoria del Dr. Lee Jong Wook, se trata de un reconocimiento a la labor solidaria de Cuba, que ahora mismo se expresa en los contingentes que contribuyen a enfrentar la Covip-19 en varias naciones de América Latina y Europa.

A ciento setenta años del nacimiento del valiente joven estadounidense Henry Reeve, quien luchó contra la esclavitud en su país y entregó su vida por la independencia de Cuba, poco se sabe de él en los Estados Unidos, cuyos gobernantes no solamente rechazaron hace quince años el ofrecimiento cubano de colaboración médica para los damnificados de Nueva Orleans, sino que más recientemente han intensificado el criminal e ilegal bloqueo contra Cuba, que perjudica también al propio pueblo de los Estados Unidos.

La Habana, 04 de abril de 2020