jueves, 26 de abril de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 27 DE ABRIL DE 2018



Un nuevo fiasco judicial indigna a los salvadoreños luego que la tarde del viernes pasado el juzgado Quinto de Sentencia de San Salvador, por falta de pruebas presentadas por la Fiscalía General de la República ha absuelto de responsabilidad civil a la familia del expresidente Francisco Flores Pérez por el delito de corrupción en la administración de 15 millones de dólares provenientes de donativos de Taiwán, originalmente destinados a los damnificados por los terremotos de 2001.

Según se había informado por autoridades judiciales, a los hijos del expresidente, por ser sus herederos, la ley les llama a ser responsables y les obliga a reparar el daño civil; sin embargo, en este caso no hubo suficiente prueba por parte de la fiscalía para que los juzgadores los declararan culpables civilmente.

Este nuevo y decepcionante fallo judicial acreditado a deficiencias de parte de la fiscalía salvadoreña, se suma a otros muy sonados y que, casualmente, han favorecido a personas ligadas al poder económico o sectores políticos ligados a él; luego del cual abundan las suspicacias ante tan repetido resultado que a muchos llega a pensar, además de incapacidad, en deliberada acción para no afectar a ciertos elegidos; contrastando con la figura del actual fiscal general, Douglas Meléndez, que se ha expuesto mediáticamente como hombre duro y perseguidor del crimen, pero que ante los hechos sigue quedando muy mal parado.

Por supuesto, el ente fiscal ha culpado al juzgador como responsable por no considerar adecuadamente las pruebas que supuestamente son irrefutables; por ello ya ha anunciado que apelará la decisión de tribunal que absolvió civilmente a la familia del expresidente Flores Pérez, quien falleció inesperadamente antes de ser juzgado y condenado por delitos confesos.

En el mismo sentido, el fiscal Meléndez no se responsabiliza de haber perdido el caso Taiwán aduciendo, además, que fue el anterior titular de la institución que dirige, Luis Martínez, quien fue el que presentó y sustentó las pruebas correspondientes. Como se sabe, Martínez aún se encuentra en prisión aguardando juicio por varios delitos relacionados con su desempeño como funcionario.

Han sido muchos los sectores sociales y personalidades los que se han manifestado reprochando por este nuevo fracaso de la fiscalía general de la República; entre ellos la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho, con sus siglas que se leen FESPAD, quien ha calificado la situación como galopante impunidad que reina en el país, destacando los tres casos judiciales más recientes en los que acusados de enriquecimiento ilícito y lesiones culposas han quedado exonerados de todo cargo.

Cita en primer caso la situación del exsecretario de asuntos legislativos y jurídicos en la administración de Antonio Saca, Luis Mario Rodríguez, de quien la Corte Plena de la Corte Suprema de Justicia ha decidido que no se enviara a juicio civil por enriquecimiento ilícito a dicho exfuncionario, quien había sido señalado de no poder justificar incremento patrimonial, acusado por mismas instancias de la Corte.

Luis Mario Rodríguez es desde 2010 el director de estudios políticos de Fusades, el conocido tanque de pensamiento de la derecha; y su anterior jefe, Antonio Saca González espera, también en reclusión, juicio por malversación y corrupción durante su mandato en el período 2004 a 2009.

De igual manera cita Fespad el caso de la absolución a la familia del expresidente Francisco Flores; ya que después de cuatro años de inicio del proceso judicial, el tribunal quinto de sentencia absolvió a los familiares del expresidente, como se detalló al inicio.

Y el tercer caso se refiere a la absolución de tres exgerentes imputados en el llamado caso “Baterías Récord”, quienes eran acusados de lesiones culposas relacionadas a la contaminación en la zona donde estaban las instalaciones de la fábrica de dichas baterías o acumuladores.

Para ellos, el tribunal de sentencia de Santa Tecla únicamente les ha impuesto pagar una indemnización de apenas 195 dólares a cada una de las 52 víctimas de contaminación con plomo en la zona de Juan Opico, del central departamento de La Libertad.

Describen los representantes de Fespad que a estos tres casos les unen características comunes, y enumeran que los procesados son prominentes personajes del país; los procesos judiciales vienen ventilándose desde hace varios años;  además que las personas procesadas tienen o tuvieron vínculos formales o materiales con el partido derechista Arena. En todos hubo fallas en el proceso, ya sea administrativa o judicialmente; y por último, hubo absolución para todos.

Por último dicha organización académica ha mostrado preocupación por la forma en que se sigue impartiendo justicia en el país, ya que asegura que mientras en unos casos se tienen resultados como los ya señalados; en otros, principalmente donde los imputados provienen de sectores empobrecidos, excluidos y marginados, las instituciones de justicia se ensañan con las penas máximas, y utilizan la detención provisional como norma general.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, por Radio Inédita, en Cosquín, Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


DECISIONES DIFICILES


Jorge Gómez Barata 

En dramático gesto, Lula ha comunicado a su partido que “Quizás debía pensar en otro candidato a la presidencia…” En realidad, tal vez el Partido del Trabajo no debió pedirle semejante sacrificio.

Después de experimentar el desgaste de dos períodos presidenciales, errar en la elección de su sucesora, someterse a una operación de cáncer, perder a su mujer, y estar envuelto en varias causas judiciales, el Partido del Trabajo no tenía derecho exponer a su líder histórico a semejante experiencia.

Cuando se instaló la idea de que Lula fuera nuevamente candidato, ya la derecha había destituido a Dilma Rousseff y se encontraba firmemente posesionada en los tres poderes del estado: el gobierno, el parlamento y el poder judicial, mientras el Partido del Trabajo experimentaba una parálisis que le impedía reaccionar y, mediante la movilización social y la influencia política, respaldar a la presidenta y luego defender a Lula.

Precisamente la popularidad que el PT quiso usufructuar convirtió a Lula en blanco y eje de una batalla que no podía ganar. La reiteración del liderazgo es como un atavismo político que impide a la izquierda renovar sus equipos de dirección, acudiendo al reiterado expediente de reciclar hasta extenuar a los cuadros que obtienen éxito.

Lenin, después de un atentado, tres ataques de apoplejía y dos años de agonía, fue el primer líder socialista que murió en el cargo, Stalin el segundo y Mao el tercero. En la Unión Soviética lo hicieron también: Brezhnev, Andropov y Chernenko. Lo mismo ocurrió dos veces en Corea del Norte y se reprodujo en los antiguos países socialistas. Sin llegar a ejercer el poder, la mala costumbre fue adoptada por no pocos partidos comunistas latinoamericanos. Durante décadas solo hubo dos maneras de dejar esas posiciones: muerto o destituido como fue el caso de Nikita Kruzchov. 

Así por extrañas razones y por una concepción burocrática de la política que margina a las bases del partido y a la sociedad, confiando un proceso que debía ser de masas a las estructuras que conducen la llamada “política de cuadros”, se generó una nefasta tradición alterada Ho Chi Minh y Fidel Castro que voluntaria y conscientemente se apartaron de sus altas responsabilidades en el estado y el partido. Raúl Castro que tampoco fue un aparachit, ha ido más lejos al dar paso al costado y proponer una legislación que impida la tentación de eternizarse en el poder.

Sin embargo, el líder chino, Xi Jinping acaba de imponer al partido una concepción de elección indefinida que, en el caso que logre vivir para ello, le permitirá ser eternamente presidente.
La izquierda latinoamericana repite una y otra vez el expediente de involucrarse en difíciles y a veces dudosas maniobras para lograr que sus líderes, convertidos en presidentes, se reelijan una y otra vez, sin dar oportunidad a verdaderas renovaciones. También la derecha acude a piruetas para eternizarse en el poder, pero ese es otro tema.  

En mi opinión, por razones políticas y humanas, más que tratar de convertir a Lula en presidente, el Partido del Trabajo debería esforzarse por liberarlo, sin importar el precio a pagar por lograrlo. Allá nos vemos. 

La Habana, 25 de abril de 2018

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El presente artículo fue publicado en el diario ¡Por Esto! Al reproducirlo indicar la fuente 

OEA AL DESNUDO ANTE LA CONTINUIDAD EN CUBA


Por Manuel E. Yepe

Bajo el seudónimo de “Secretaría General de la Organización de Estados Americanos”, el Ministerio de Colonias de Estados Unidos emitió un Comunicado de Prensa con el que, una vez más, se desnudó plenamente.

El actual Secretario General de la OEA es un sórdido traidor a su patria uruguaya que habiendo desempeñado importantes tareas políticas en su país de origen bajo la presidencia de José Mujica - personalidad muy respetada que es orgullo de América Latina- se lanzó de nalgas en brazos del imperio y ejerce hoy el más triste papel que a un latinoamericano le cabría desempeñar.

Luis Almagro, quien militó en el Frente Amplio, prestigiosa formación política unitaria del Uruguay que dotó al pueblo uruguayo de un arma política eficiente para el logro de notables victorias en las urnas ha propinado, con su bochornosa actuación en la OEA, un  rudo golpe a las aspiraciones populares de América Latina y ha menoscabado el prestigio democrático de su propia nación de origen como nadie ni nada lo había hecho desde el período de las dictaduras militares.

En proceso judicial por ladronzuelo de dietas y otros crímenes menores que de por sí denuncian la entraña miserable que lo llevó a la traición, Luis Almagro pretende seguir prestando servicios al imperio con ataques a Cuba, Venezuela y a todo lo que estorbe la hegemonía de Estados Unidos en el hemisferio.

Cuando Cuba acaba de llevar a cabo un proceso electoral para la continuidad presidencial que es paradigma de democracia real y ejercicio pleno de su soberanía por el pueblo, este bien retribuido servidor del imperialismo señala que “la elección por parte de la Asamblea Nacional de Cuba de Miguel Díaz-Canel como Presidente del país se ha dado sin la libre expresión del pueblo cubano”.

Almagro no puede ignorar que son precisamente los sistemas electorales del hemisferio -en especial el de Estados Unidos, que pretende ser el modelo del que dimanan las reglas y patrones para los demás-, lo que con mayor énfasis objetan los pueblos de las “democracias representativas” que Washington ha extendido por todo el continente como su sardónico “Destino Manifiesto”.

El ordenamiento jurídico de éstas constituye escenario idóneo para el injusto orden de intercambio desigual, explotación y miseria que Washington se considera llamado a imponer en el mundo, de acuerdo a la filosofía estadunidense que pretende justificar el modo en que las élites de algunos países concentran la riqueza a la vez que se someten a los dictados de la metrópoli imperialista.

El Destino Manifiesto, que expresa la creencia de que Estados Unidos está destinado por la providencia a expandirse hacia los cuatro vientos, es una doctrina racista que considera a los estadounidenses blancos superiores a los mestizos de los países vecinos ubicados al sur de su frontera, los que deben ser regenerados. Supone que Dios eligió al pueblo estadounidense para ser, como potencia política y económica, una nación superior al resto del mundo, y conecta en ello con la Doctrina Monroe de “América para los americanos”.

Cuando en tantos países del continente, incluido en primera fila Estados Unidos, se encarcela y tortura a los opositores y disidentes, se discrimina a los pobladores por motivos de raza, género, edad y nacionalidad; se limita la libertad de expresión a quienes dispongan de capital bastante para ejercerla; se ordenan y realizan muertes selectivas por razones políticas a cargo de bandas manipuladas por el capital; se reprime cruelmente a quienes exigen derechos a la sindicalización, a mejores condiciones de salarios, de estudio y de trabajo; se atenta contra la seguridad de la población con la venta y proliferación de armas de fuego en la sociedad por mercaderes que sobornan a políticos inescrupulosos en aras de su impunidad.

El Ministro yanqui de colonias ha ensayado cuanta indignidad pueda imaginarse para ejecutar la voluntad de Washington y Wall Street contra los gobiernos progresistas que varios pueblos del hemisferio han logrado darse a base de lucha patriótica unitaria.

Almagro atribuye a la OEA la función de denunciar y trabajar por un hemisferio libre de dictaduras, con selectividad muy peculiar. A raíz de la intervención de grupos delincuenciales en una protesta ciudadana contra un aumento de las contribuciones a la seguridad social, se desató en Nicaragua una inusitada ola de violencia que dejó una decena de muertos y muchos heridos en ese país, considerado el más pacífico y seguro de la América Central. La OEA inmediatamente “exigió” al Gobierno progresista de Daniel Ortega que no actuara contra "demostraciones pacíficas" y el país se vio sometido a una metodología terrorista parecida a las guarimbas promovidas y financiadas por el antichavismo de Washington en Venezuela, tanto en 2014 como en 2017.

La diligencia con que actuó allí la OEA contrasta  con la pereza de que dio muestra cuando, recientemente, se solicitó su actuación en Honduras ante decenas de crímenes ocasionados por las fuerzas represivas del régimen local... y nunca respondió.

La Habana, Abril 26 de 2018

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

CODECA, un movimiento social que incomoda a los ricos por sus propuestas de cambios estructurales


Ollantay Itzamná

Durante la invasión española, el único indio bueno era el indio muerto. Durante la Colonia y la República, el único indio bueno era el indio obediente y servil. Esto evidencia que para la casta opresora, criolla y/o mestiza, el indígena era, es y será siempre un No Ser. Un no sujeto.

Para los “ciudadanos plenos” de las bicentenarias repúblicas criollas, el indígena es bueno y permitido en tanto en cuanto exista como objeto folclórico casi arqueológico del comercio global posmoderno. En el momento en que el indígena levante la cerviz para constituirse en sujeto, la “ciudadanía” de izquierda y derecha lo linchan señalándolo de delincuente, haragán, maleducado…

El 24 de abril reciente, decenas de  miles de indígenas y campesinos, articulados en el movimiento social Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), divididos en cuatro columnas gigantes, como serpientes humanas zigzagueantes, ingresaron al Parque Central de la castiza ciudad de Guatemala. Corazón del poder político y económico del país.

La consigna que llevaban era: “Fuera gobierno, empresarios y militares corruptos. Vamos por el camino del proceso constituyente plurinacional”.

La presencia de  estos subalternos en proceso de sublevación, incomodó de sobremanera a la rancia oligarquía chapina ahogada en su corrupción, y al señalado gobierno cómico que en dos años convirtió al país en un circo de mal gusto.

No es la primera vez que ocupan el centro de la ciudad, ni su propuesta es reciente. Los integrantes de CODECA vienen trabajando, anunciando y articulando centenares de comunidades alrededor de la idea del proceso constituyente plurinacional desde 2012. Que la “ciudadanía plena” los haya oído, pero no los haya escuchado, es otro asunto.

¿Qué es lo que incomoda de CODECA a la corroída oligarquía chapina?

Las comunidades en resistencia articuladas en CODECA lograron constituirse prácticamente en y desde todos los diferentes rincones del país en el movimiento social más contra hegemónico en ideas de cambio y voluntad organizativa. Hasta en la ciudad capital existe núcleos de CODECA.

Esa capacidad organizativa envolvente reactiva en la citadinidad el temido mito de los “indios insurrectos”  corriendo de las montañas para estrangular a la ciudad.

Les da miedo la propuesta del nuevo pacto social para la creación del Estado Plurinacional. Esta idea les genera una incertidumbre existencial. La rancia oligarquía y sus caporales no pueden vivir sin el negocio del Estado nación que saquea a los pueblos indígenas. Temen perder sus privilegios bicentenarios. Pánico les genera el sólo hecho de transitar hacia una democracia participativa. Y, CODECA, día que pasa avanza en dicha propuesta, y adquiere mayor claridad y profundidad en sus propuestas.

Les da miedo CODECA porque en 197 años de vida republicana, jamás en Guatemala los indígenas y campesinos se habían atrevido a crear su propia organización política para disputar el poder a la oligarquía.

Existieron partidos políticos de izquierda o de la Premio Nobel Menchú, pero jamás nacieron de las entrañas de los pueblos. La organización política Movimiento para la Liberación de los Pueblos (MLP) es una obra inédita de las comunidades en resistencia. Y, al parecer, tiene objetivos claros y distintos.

Les da miedo porque campo y ciudad se unen alrededor de la propuesta de CODECA, porque aparte de la desganada indignación citadina, no hay propuestas alternativas de cambios estructurales para el país. Les da miedo porque este movimiento se mueve de manera autogestionaria, y sin cooperación internacional. Y, saben que por la dinámica de funcionamiento de este movimiento no podrán comprarla u onegizarla (como hicieron con casi la totalidad de las organizaciones indígenas y campesinas del país).

Les duele porque CODECA avanza fuera y muy a pesar de los conocimientos y títulos académicos impartidos en sus universidades de parqueos. Las propuestas de este movimiento, que ahora despierta el interés de indignados urbanos y rurales, no salieron de los centros de investigación u academias hegemónicas. Ni la izquierda política neoliberal tiene injerencia en el “corpus teórico” de este movimiento.

Le tienen miedo a CODECA porque este movimiento, a mayor criminalización crece y se fortalece aún más. Hasta auto definirse como movimiento de defensores de derechos humanos. A mayor difamación y cerco mediático en su contra, CODECA reinventa sus propios medios de comunicación y difusión para socializar sus propuestas.

CODECA, en estos últimos años, en un país en lúgubre oscuridad (atrofiado por la corrupción), se ha convertido no sólo en un referente de voluntad colectiva (sujeto colectivo transformador), sino ante todo en un referente de ideas de cambios estructurales y profundos a realizar.

Lo que incomoda de sobre manera a la vetusta oligarquía es tener dinero descomunal y no poder comprarse a CODECA. Contar con todo el arsenal de medios de información y agentes de adoctrinamiento, pero no poder readoctrinar a este movimiento. Contar con todos los medios y mecanismos de dominación hegemónica y no lograr frenar la voluntad contra hegemónica emergente. Esto y mucho más incomoda a la oligarquía cleptómana, y a sus “ciudadanos plenos”.