jueves, 21 de junio de 2018

REPORTE DESDE EL SALVADOR PARA RADIO HABANA CUBA DE 22 DE JUNIO DE 2018



Los hechos de la actualidad que indignan en todas partes del mundo, y por supuesto en El Salvador, acrecientan  condenas contra la renovada decisión de las autoridades de los Estado Unidos de América, de ordenar la separación forzada de niños y jóvenes de sus padres migrantes que se encuentran detenidos en la frontera sur de dicho país, provocando detestables imágenes que muestran a infantes sufriendo tan desgarradora acción.

En estas circunstancias, mientras afloran las muestras de solidaridad  de muchos, también ocurre el silencio cómplice, o quizás complacencia, de otros sectores sociales de acá, en este país centroamericano, en el primer mundo, o en los propios Estados Unidos, aduciendo que tal nación tiene derecho a ejecutar sus leyes que les convenga, sin importar que se violente la legislación internacional.

Es tal el escenario creado que quienes implementaron las espeluznantes acciones contra inmigrantes durante la Alemania nazi, seguramente estarían complacidos por lo que presencia la humanidad en este siglo 21; aún con la salvedad de provenir de la mayor potencia militar y económica existente, auto erigida como baluarte moral y ejemplo para los demás, que no cesa de condenar y sancionar a quienes consideran violan los derechos humanos.

Es en ese sentido que algunos gobiernos ya han expresado su preocupación y rechazo por lo que les sucede a familias connacionales, como el caso del gobierno mexicano; sin faltar otros que no se han atrevido a hacerlo ante las repetidas y descaradas amenazas de suspender cualquier ayuda a quienes no muestren la aceptación de sus políticas.

El lunes 18 de junio el gobierno salvadoreño, a través de su cancillería, ha pedido a Estados Unidos frenar la separación de familias. De esa forma la administración de Salvador Sánchez Cerén, ha manifestado su preocupación por las medidas migratorias adoptadas por el gobierno de Donald Trump, haciendo un llamado a no continuar con ellas.

El comunicado de prensa hecho público, expresa que el gobierno salvadoreño hace ver que esa acción gubernamental impacta en los grupos familiares, y sobre todo afectando gravemente a los niños y adolescentes migrantes al ser separados de sus padres.

Se insiste que el llamado plan tolerancia cero lanzado por aquel gobierno, afectará a los menores de edad al exponerlos a condiciones sumamente adversas, que seguramente tendrían consecuencias en su salud física y desarrollo psicosocial a largo plazo.

A través de dicho llamado, el gobierno salvadoreño ha pedido respeto hacia el derecho de los padres de familia para que puedan contar con información inmediata del estado de sus hijos.

Del mismo modo pide que se garantice el debido proceso legal que enfrentan, y que la decisión sobre el destino de los menores de edad la tomen los padres de familia; pero sobre todo, que el principio de la unidad familiar prevalezca en todo momento.

Como están las cosas nada puede garantizar que demandas de esta naturaleza, acompañadas de toda razón y necesidad, sean escuchadas y provoquen el cambio de políticas que se solicitan, así como que se pueda resarcir los daños provocados en las víctimas de esta atrocidad humanitaria. Realmente no se puede esperar mucho de quienes han sido capaces de meterse con los niños de otros, de los más débiles y vulnerables.

Ahora, tal como se sabe, Donald Trump ha firmado este miércoles una orden ejecutiva destinada a poner fin a la separación de familias de migrantes en la frontera, forzado por las circunstancias. Cree que de esa manera resolverá el gran problema que enfrenta tanto internamente como desde el exterior, donde ha sido repudiado.

Más bien ha querido lavar la cara a esa política despreciable que viene de años pero que se ha acentuado durante su administración de la manera más cruel y escandalosa. Culpa a los anteriores presidentes y pretende erigirse como quien resuelve las cosas, aunque mantiene su política de cero tolerancia, con la que satisface a los racistas y supremacistas de su país que le llevaron al gobierno.

Para los amigos oyentes de Radio Habana Cuba, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta.


Para Radio Bahía en la Ciudad de Estocolmo, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para Radio Sur, desde Gotemburgo, en Suecia, reportó desde El Salvador, Centro América, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.


Para el programa El Club de la Pluma, por Radio Inédita, en Cosquín, Córdoba, Argentina, Mario Zavaleta, Corresponsal de Radio Habana Cuba.