viernes, 22 de junio de 2018

Trump amenaza con un arancel del 20 % para los coches de la UE si no anula sus barreras comerciales


RT  -   22 jun 2018 15:28 GMT

El mandatario anuncia esta posible medida a través de Twitter.

El presidente de EE.UU., Donald Trump. Leah Millis / Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado un mensaje en su cuenta personal de Twitter en el que amenaza con que su país establecerá un impuesto del 20 % a la importación de automóviles producidos en la Unión Europea si ese bloque no elimina "los aranceles y las barreras al comercio" que ha impuesto a compañías y trabajadores estadounidenses.

Si la UE "no desmonta y elimina pronto" esas iniciativas, "impondremos una tasa del 20 % sobre todos sus autos que lleguen a EE.UU. ¡Constrúyalos aquí!", ha detallado el mandatario norteamericano.

A principios de junio, Trump ya se expresó de un modo similar con la UE y Canadá, a los que acusó de adelantar una política económicamente injusta hacia EE.UU. e instó a que eliminaran sus aranceles y barreras porque, en caso contrario, EE.UU. los igualaría y hasta superaría.

Trump prolonga las sanciones contra Corea del Norte por un año


RT  -   22 jun 2018 15:58 GMT

Las sanciones están dirigidas contra el programa nuclear y de misiles de Corea del Norte, así como contra otras supuestas infracciones por parte de Pionyang.

El líder norcoreano, Kim Jong-un y el presidente de EE.UU., Donald Trump, durante la reunión en Singapur, el 12 de junio de 2018. Jonathan Ernst / Reuters

El presidente estadounidense Donald Trump ha prolongado las sanciones contra Corea del Norte por un año. "Prolongo por un año la emergencia nacional en relación con Corea del Norte declarada en la Orden Ejecutiva 13466", ha anunciado Trump en un comunicado publicado por la Casa Blanca.

"La existencia y el riesgo de proliferación de material fisionable utilizable en armas en la península coreana, así como las acciones y las políticas del Gobierno de Corea del Norte, siguen presentando una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional, la política exterior y la economía de EE.UU.", señala el documento.

Por este motivo, la emergencia nacional y las medidas correspondientes "deben permanecer en vigor después del 26 de junio de 2018", ha afirmado Trump.

La orden ejecutiva 13466 fue introducida por primera vez en 2008, después de lo cual fue ampliada en 2010, 2011, 2015, 2015 y 2017. Estas sanciones están dirigidas contra el programa nuclear y de misiles de Corea del Norte, así como contra otras supuestas infracciones por parte de Pionyang, incluido el lavado de dinero, ataques cibernéticos y la violación de derechos humanos.

Trump no excluyó el levantamiento de las sanciones si Corea del Norte abandona el programa nuclear, pero la política oficial de EE.UU. consiste en que las sanciones se levantarán solo después de una desnuclearización "completa, verificable e irreversible".

EL PODER PROFÉTICO DE LOS NIÑOS


Por Chencho Alas

El llanto de los niños en la frontera sur de los Estados Unidos se ha escuchado en los cuatro puntos cardinales del planeta, en el momento en que han sido separados de sus padres. Su clamor angustioso de “papá, mamá” ha roto los corazones de millones de personas. Es el grito de los más pequeños, de los inocentes que se encuentran en medio de hombres uniformados, armados, y que representan la política de cero tolerancia de Trump, el heredero de Herodes, de Nerón, de Hitler y Netanyahu y de tantos otros que a lo largo de la historia se han bañado con la sangre de los niños o con sus lágrimas.

Ese grito angustioso de niños salvadoreños, hondureños, guatemaltecos se ha escuchado en el 99% de los hogares norteamericanos, gracias a la televisión u otros medios de comunicación social que ofrece el Internet. Ha despertado la conciencia de millones de personas de todos los estratos sociales. Se ha convertido en el llanto profético de niños que cuestiona el sistema económico, político, social del país más rico del mundo.

Hace tres días, el martes, me encontraba en Boston en una reunión de organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes. Teníamos como invitados al congresista Jim McGovern y la congresista Catherine Clarke, a quienes les hemos solicitado que participen de una delegación que visite Honduras y El Salvador y se vuelvan testigos de las causas que obligan a tantas mujeres y hombres a emigrar con sus hijos a los Estados Unidos. Jim se ha comprometido a ir en agosto y Catherine después.

Algunos de los presentes manifestaron serias dudas de que la Administración de Trump acepte cambiar la política de cero tolerancia, de separación en la frontera de niños de sus padres. Trump es un narcisista que según su opinión es un genio, todo lo sabe, no se equivoca, todo tiene que hacerse como él ordena.

La niña hondureña y la política cero de Trump

Yo opiné que el llanto, los gritos de los niños y niñas se ha vuelto una voz profética y que puede obligar al tirano a cambiar sus órdenes. Nadie es tan malo, que no tenga en algún rincón de su conciencia una chispa de bondad. Mi argumento fue bien sencillo: la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos y muchas iglesias evangélicas ya están denunciado la política cero. La mayoría de medios de este país y los centros de poder, como lo son importantes ejecutivos, se han pronunciado en contra de Trump. Inclusive su hija Ivanka han manifestado su desacuerdo. Trump se encuentra solo con unos cuantos supremacistas que le apoyan, tal es el caso del fiscal federal Sessions y de Nielsen, la secretaria de seguridad.

El miércoles, Trump dio un paso atrás. Por primera vez aceptó tácitamente que se equivocó. Los niños van a volver a sus padres, pero permaneciendo encarcelados. Es solamente un paso atrás. La presión contra la política cero debe continuar dentro de los Estados Unidos y a lo ancho de nuestra tierra. El llanto profético de los niños que llega hasta el cielo, tiene más poder. Escuchémoslos. Ellos no son el futuro de nuestros países, frase cliché, ellos son el presente.

Austin, Tx, 22 de junio de 2018

LA GUERRA DE TRUMP CONTRA LOS ELEFANTES


Por Manuel E. Yepe

Pudiera pensarse que bajo este título correspondería leer algo relativo a los conflictos que afectan las relaciones entre Trump, el narcisista presidente de Estados Unidos, y la dirigencia del partido político que lo llevó como su candidato a ese alto cargo.

El partido republicano, tiene al elefante como símbolo electoral desde 1887 cuando un caricaturista lo plasmó en una viñeta como respuesta al símbolo electoral del partido demócrata, el burro.

El asno había surgido en las elecciones de 1828 como símbolo demócrata como expresión de burla de sus adversarios por la tozudez y escasa inteligencia que imputaban al entonces candidato demócrata a la presidencia, Andrew Jackson.

El insulto fue asimilado jocosamente por los líderes del partido demócrata que adoptaron al burro como su emblema electoral destacando de este animal su capacidad de trabajo y su modestia. De modo que el elefante republicano nació en respuesta al burro demócrata invocando de los mastodontes su memoria, docilidad y sometimiento.

Sin embargo, a Donald Trump no se le identifica como militante histórico del partido republicano, ni de alguno otro, dado que su trayectoria en la política se ha caracterizado por reiterados cambios en su militancia partidista desde que incursionó en política.

Trump buscó en el 2000 la nominación presidencial del Partido de la Reforma de EEUU, una formación populista de orientación económica nacionalista fundada en 1995 de efímera existencia, pero se retiró antes de que comenzara la votación. Consideró luego postularse para el alto cargo como republicano en las elecciones de 2012, pero finalmente no lo hizo. En junio de 2015, anunció oficialmente su candidatura para las elecciones de 2016, y poco a poco se convirtió en el favorito entre los diecisiete candidatos en las primarias republicanas. En mayo de 2016, el último de sus rivales suspendió su campaña y en julio resultó nominado, con Mike Pence como su compañero de fórmula, en la Convención Republicana.

Su campaña recibió una cobertura mediática sin precedentes y fue objeto de una gran atención internacional. Muchas de sus declaraciones en entrevistas de prensa, en las redes sociales y en las manifestaciones de campaña eran polémicas y no pocas fueron consideradas falsas, pero siempre tuvieron muy amplia difusión.

Ganó las elecciones generales del 8 de noviembre de 2016 contra la rival demócrata Hillary Clinton, y accedió a la presidencia el 20 de enero de 2017 a la edad de 70 años, 7 meses y 6 días, por lo que ha sido el presidente con mayor edad en asumir este cargo en su país; asimismo, es el presidente de mayor opulencia, primero sin cumplir servicio militar ni ejercer cargo político antes de resultar electo y quinto en haber ganado por los votos del colegio electoral pese a haber perdido la elección por voto popular.

Pero, volviendo al título de este comentario, es curioso que una entre las muchas situaciones embarazosas en las que Trump se ha visto envuelto derive de las acusaciones que se le hacen por el apoyo que le ha dado a la cacería de elefantes en África.

La Avaaz, una organización no gubernamental con más de 46 millones de miembros protectores de la naturaleza y el ecosistema, que promueve acciones dirigidas a proteger la vida silvestre, ha acusado directamente al Presidente Donald Trump de apoyar acciones de exterminio de elefantes en África.

Un momento culminante de esta trifulca se originó cuando el hijo mayor del presidente, Donald Trump Jr, mutiló a un elefante durante una cacería en África y apareció en la prensa de todo el mundo en una foto representando orgullosamente al cazador blanco con un fusil humeante, junto al cadáver de un elefante de gran tamaño.  El mandatario vino en su ayuda y dispuso el levantamiento de la ordenanza que prohibía tales “diversiones” por el peligro que representan para esa especie en peligro de exterminio.

Pero esta decisión provocó justificada indignación en el mundo. Si bien satisfizo la insistente demanda de numerosos adinerados cazadores norteamericanos sedientos del morboso placer de asesinar inofensivos elefantes en África para llevar como trofeos a sus mansiones los marfiles de sus colmillos, en aras de la dignidad humana y su papel en el planeta, organizaciones protectoras de la naturaleza y el medio ambiente se movilizaron y lograron, mediante una protesta global masiva, que Estados Unidos renunciara a tan  ofensiva disposición.

Tras el rechazo general a la medida, Trump tuiteó que pondría "en pausa" esta decisión sobre la cacería de elefantes pero, a inicios de este año, en una entrevista, aseguró que el acta de prohibición de trofeos no seguirá en pie por mucho tiempo.

Obviamente la protesta de Avaaz ha continuado y el tema de los elefantes se mantiene en la agenda de Trump y con ello el enfrentamiento entre el presidente estadounidense y el símbolo electoral de partido republicano que supuestamente lo patrocina.

La Habana, Junio 21 de 2018

Exclusivo para el diario POR ESTO! de Mérida, México.

LA MADRE DE TODAS LAS CUMBRES


Jorge Gómez Barata

Ningún encuentro entre dos mandatarios para tratar problemas decisivos ha sido tan rentable y con efectos más inmediatos que el sostenido entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el Líder Supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un. El saldo no pudo ser mejor: todos ganaron.

El primer éxito es que, en una situación extrema, la reunión haya sido finalmente negociada entre Estados Unidos, las dos coreas, China, Rusia y Japón. Ello evidencia que una negociación funciona cuando existe voluntad política para realizarla y capacidad de los interesados para gestionarla.  

Para Trump, que se empeña en deshacer todo lo que Obama realizó, se trata del primer éxito en un contexto externo caracterizado por acciones confrontacionales, que involucran tanto a aliados como a adversarios. Entre los primeros figuran Europa, el grupo de los países más desarrollados del mundo (G7), Canadá, México, y Japón, y entre los segundos China es la principal aludida.

Para Kim Jong-un, cuyo perfil político se desdibujó por los cuestionamientos de política interna, sus acciones, y la retórica nuclear, fue dañada por una intensa propaganda, la cita en Singapur resultó ser un lavado de imagen que lo ha legitimado como un estadista talentoso, determinado, prudente, y como un hábil negociador. De hecho, al convertirse en interlocutor de Trump, Kim rompió el aislamiento de su país y el suyo propio.

Lo curioso es que tanto Trump como Kim obtuvieron sus relevantes éxitos sin gastar un solo dólar, sin disparar un misil, y sin perjudicar a nadie. La fórmula no puede ser más idónea.

Ninguna reserva acerca del encuentro puede ocultar el significado de los intensos y exitosos intercambios políticos, que involucraron a los presidentes y altos funcionarios de Estados Unidos, Corea del Norte y del Sur, China, Rusia, Japón y Singapur quienes examinaron los más urgentes e importantes asuntos políticos y de seguridad de la región, en primer lugar, la desnuclearización de Corea del Norte, y la normalización de las relaciones con Corea del Sur.

Además de la destrucción del polígono de pruebas nucleares de Corea del Norte, y el desmantelamiento de facilidades utilizadas por Corea del Sur para realizar propaganda subversiva contra el Norte, Estados Unidos suspendió indefinidamente las maniobras conjuntas en la región.

Con la reunificación en el horizonte y la mención a la presencia de 32 000 efectivos militares estadounidenses, así como la posibilidad para Corea del Norte de recibir inversiones, transferencias tecnológicas, y asistencia, para Corea dl Norte aparece la oportunidad de, por primera vez en su historia, insertarse en la comunidad internacional. La posibilidad de que Trump viaje a Pyongyang y Kim a Washington es de una importancia trascendental

Sin duda habrá obstáculos, retrancas, quizás aplazamientos, incluso probables retrocesos, pero nada podrá borrar lo alcanzado. No se trata de un primer paso, sino de un paso de siete leguas, o en el estilo asiático, el fin de una Larga Marcha o un Gran Salto adelante. Allá nos vemos.

La Habana, 21 de junio de 2018